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Como pocas veces en mi vida y en este blog, vengo a escribirles profundamente en serio, y sin ánimo de satirizar ni menos ironizar respecto de las situaciones que nos rodean, como es tan clásico en mis columnas. Esta última semana, nos hemos visto bombardeados mediáticamente por una de las noticias más graves, escalofriantes y tristes que hemos presenciado en el último tiempo. Como ya asumirán, me refiero a la tragedia por la que pasa la familia de Diego Schmidt-Hebbel, así como también la familia Molina Pérez.

Fui compañero de colegio de Belén (a quien mando mis mas afectuosos saludos, y espero que se encuentre lo mejor posible); y nunca tuve oportunidad de conversar con Diego, si bien algunas veces lo vi y lo saludé. No obstante esto, me afecta profundamente todo lo ocurrido, y no puedo llegar a imaginar el profundo dolor por el cual deben estar pasando ambas familias. Sé, por amigos muy cercanos a mi, y por lo que he leído y escuchado en las noticias, que Diego Schmidt-Hebbel era una gran persona; un excelente amigo, un muy buen estudiante; un deportista destacado y lo más importante, un ser humano íntegro, que amaba y se preocupaba de quienes lo rodeaban , como quedó demostrado hasta el último día de su vida.

Como este es un blog de derecho, no puedo abstraerme al cien por ciento de lo que legalmente reviste este caso, y me aterra llegar a pensar en los siniestros ribetes que éste ha adquirido. Si bien el día del suceso me pareció terrible lo sucedido, que un joven pierda la vida tratando de defender a su polola y su familia, los hechos que se destaparon luego me parecieron aún peores. Mucho al respecto ya no se puede decir… El destape del crimen “por encargo”, más aún viniendo de una persona de la familia, y que vivía en la casa contigua, me parece absolutamente digno de repudio. No soy juez, ni menos Dios o un santo para juzgar qué es lo que sucede dentro de la cabeza y del alma de la sra. María Del Pilar Pérez… no se si su condición mental sea una atenuante para los horribles hechos que se han cometido, o si simplemente la maldad existe en su forma más pura y simple. Lo que sí pienso es que, de la manera que sea -y si bien se trata de un suceso aisaldo y que no ocurre todos los días- tanto el autor material del crímen, como su “autora instigadora” (como le ha gustado tanto a los medios dicho término) no pueden quedar de manera algun impunes ante esta atrocidad.

Aún así, y tratándose aquí fundamentalmente de temas de derecho, no me detendré a analizar las figuras penales, ni los grados de autoría, ni las penas que corresponden. Me gustaría detenerme un poco más en el aspecto humano de este caso… viéndose ya desde el punto de vista de los afectados más directos, como de la reacción que ha tenido la sociedad al respecto.

En primer lugar, me gustaría resaltar lo que en palabras de mi amigo Álvaro Urzúa ha sido la inteligencia y la capacidad emocional del padre de Diego. Si bien es profundamente difícil imaginar el dolor por el que debe estar pasando, se ha mostrado íntegro, en paz, y con deseos de que se haga justicia… no en un afán de venganza (el cual sería bien legítimo en este caso), sino que para que nadie tenga que pasar por lo mismo que él y su familia han tenido que vivir la ultima semana. Por otra parte, la profunda pena de Belén, y el terror y el profundo quiebre que este hecho debe haber destapado en su familia. No debemos olvidar que junto con perder a su pololo, ella también ha perdido gran parte de su estabilidad familiar, cosa que encuentro espantosa.

Y en último lugar, y para no dilatar más este tema, me gustaría referirme a la exposición mediática que ha tenido este lamentable suceso. Obviamente, comprendo que este suceso es de interés nacional por las características del delito, y por la historia que lleva detrás. Comprendo de la misma manera que es un hecho que debe ser informado, y que a todos nos interesa que los autores (en el grado que sean) no queden impunes ante un hecho que nos ha marcado como país. Pero, de la misma manera, me gustaría hacer un pequeño llamado a los medios y en especial a los señores periodistas que deben cubrir esta noticia “en terreno”… Recuerden que, a pesar de estar “haciendo su pega”, no están tratando con una crisis económica, con las candidaturas presidenciales o con el superclásico del fútbol: Recuerden que esta vez, acercan sus micrófonos a la boca de personas que han perdido un hijo en uno de los hechos más violentos del año… O que también lo hacen con una joven que perdió al que probablemente era el amor de su vida, o a la boca de un señor que se da cuenta que, por como quieran llamarlo, probablemente no estaría vivo en este momento.

Comprendo, como les decía, que es deber de los medios y de los periodistas en INFORMAR… pero también nos cabe a nosotros una culpa como sociedad el hecho que a estas familias se les esté acosando mediáticamente. ¿Acaso no somos nosotros en nustras casas los que “queremos saber más”, y eso es lo que invita a los periodistas y a los medios a estar encima, y a hacer preguntas muchas veces improcedentes y/o inoportunas? Obviamente, es un hecho que nos ha marcado bastante como ya he mencionado, pero de todas maneras, les pido un poco de paz y respeto, tanto para la familia de Diego como también para la de Belén, las cuales deben estar pasando los momentos más tristes y difíciles de sus vidas. Repetir tanto palabras como SICARIO, AUTORA INSTIGADORA, y haber motejado a la sra. Pérez (que no me causa ningún tipo de simpatía ni compasión) como “LA QUINTRALA”, y recién venir ahora a destapar ilícitos que cometió desde el año 2002 no es mucho lo que ayuda al duelo de ambas familias.

Los invito a no dejar de sorprenderse, ni menos de aterrarse ante situaciones tan terribles como esta… pero de la misma manera, los invito también a abrir un poco el corazón, tanto a la familia de Diego como a la de Belén, y permitirles por lo menos en el ámbito de lo personal, el respeto y la intimidad que se merecen y que tanto deben necesitar hoy en día.

Muchos Saludos,

Un Columnista Consternado

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Más que dedicar (como es clásico) este artículo a alguien, me gustaría desearle a los amigos y a la Familia de Diego Schmidt-Hebbel -a quienes no conozco- toda la fuerza, paz y tranquilidad que en este momento deben estar necesitando; y lo mismo a la familia Molina Pérez, y en especial a Belén, que a pesar que hayamos perdido contacto, le mando un gran abrazo a ella, que Dios le de muchas fuerzas para enfrentar todo, y espero que esté lo mejor que pueda.

 

          El 21 de Junio recién pasado me encontraba en la comodidad de mi hogar leyendo “El Mercurio”, cuando en la sección editorial apareció una columna de opinión que por su nombre me llamo poderosamente la atención, esta se titulaba “Demasiados Abogados” y el redactor; el nunca bien ponderado Pablo Rodríguez Grez.

            Si bien no recuerdo con exactitud el contenido propio del artículo, recuerdo que a rasgos generales el Sr. Rodríguez señalaba que en Chile nos encontrábamos con muchos abogados que no ejercían la profesión correctamente y que esto traía desprestigio a la profesión y con un daño social importante, y terminaba proponiendo una solución señalando que había que distinguir (para variar) entre los abogados corporativos y los litigantes, señalando que éstos últimos debían someterse a un escrutinio más minucioso y a estándares más altos para ejercer la profesión, ya que según el columnista, el abogado litigante produce serías repercusiones en la sociedad, y su negligencia pude traer resultados nefastos para los clientes.

            Leí la columna con atención, pero admito que no le di tanta importancia, sólo lo tome como una opinión más. Para mi sorpresa en los días venideros comenzaron a aparecer cartas en el mismo medio escrito y comentarios en el Blog de Emol, a favor y en contra de la teoría. Mi impresión fue aún mayor cuando los Decanos de las Facultades de Derecho de la Universidad Católica (Arturo Yrarrázaval Covarrubias) y la Universidad de Chile (Roberto Nahum Anuch) emitieron en la misma sección del mismo diario su opinión al respecto de la calidad y cantidad de abogados en nuestro país. Pero sin lugar a duda fue Miguel Alex Schweitzer (decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae), quien en otra columna de opinión sostuvo lo que todos pensaban, pero nadie quería decir, un Examen Jurídico Nacional.

            Yo en ese momento me encontraba estudiando para mi examen de grado, el cual debía rendir dentro de poco tiempo, cuando la idea de tener que estudiar nuevamente una cantidad de materia no menor para otro examen, el cual esta vez debía ser impartido por la Corte Suprema (sin contar la práctica en la Corporación de Asistencia Judicial), me quitaba todas las ganas de seguir perseverando en mis estudios de Licenciatura. Los argumentos a favor son muchos, sin ir más lejos los Médicos en este país deben rendir un Examen Médico Nacional del cual depende en gran parte su ingreso a una determinada beca. En Estados Unidos existe desde hace muchísimos años el “Bar Examination”, el cual todos los abogados deben rendir con el fin de poder ejercer la profesión en un determinado estado. En otras palabras un abogado en EEUU puede estar habilitado para ejercer en el estado de Indiana, pero no en el estado de Illinois (siendo que se encuentran al lado) a menos de que aprueben un examen que la Corte Suprema de dicho estado imponga. La única modernización que han hecho, es inventar los “Multiple Bar Examination”, que son convalidados en cierto número de estados, pero NUNCA un abogado en EEUU va a poder litigar en todos los estados.

            Como dato freak, les informo que el Senador Víctor Pérez Varela (UDI), presentó un proyecto de ley en donde pretende modificar el artículo 523 del Código Orgánico de Tribunales, el cual pueden descargar de la página del Senado o pedírmelo a mí, tiene sólo 4 páginas y entre nos, deja mucho que desear (el senador mencionado es abogado).

            Frente a estos argumentos, el desprestigio de la profesión y el número creciente de egresados que cada año arrojan las 42 facultades de Derecho de este país (más de 2.000 el año 2007 y tan sólo 815 el año 1997), la idea de un Examen Jurídico Nacional parece cada vez más viable.

            Hace muy poco llego a mis manos “La Semana Jurídica del 6 al 19 de agosto de 2008” donde opinan sobre este punto Juan Enrique Vargas (Decano Facultad de Derecho UDP), y Enrique Barros Bourie (Presidente del Colegio de Abogados, y por desgracia sin parentesco con el suscritor de esta columna). Los académicos en su artículo aportan algunos datos interesantes y agregan ciertas reflexiones que merecen comentario.

            En primer lugar es absolutamente falso que en Chile estemos sobrepoblados de abogados, según Enrique Barros, en nuestro país existe algo así como un abogado por cada 533 personas, lo cual es poco comparado con España que tiene 1 cada 250 personas, Alemania 1 cada 150 e Inglaterra con 1 cada 200 personas, de EEUU ni hablar. Incluso Brasil y Argentina tienen un porcentaje más alto de abogados que Chile.

            Entonces ¿Cuál vendría siendo el problema?, según Vargas y Barros el problema esta en la amplitud de criterios que tienen ciertas Universidades para dar el título de Licenciado en Ciencias Jurídicas, incluso muchos que no aprobaron en Escuelas de Derecho más tradicionales, logran convalidar en otras menos exigentes y así poder sacar la carrera en una Universidad derechamente más fácil. La Comisión Nacional de Acreditación Universitaria (CNAP) ha logrado acreditar sólo a 9 Facultades de Derecho, de las 42, siendo la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales la única Escuela de Derecho Privada que está acreditada (hay que señalar que la acreditación por universidades es diferente a la acreditación por Facultades, por lo que hay muchas Universidades Privadas acreditadas, pero no así sus respectivas Facultades y Escuelas. El gran problema es que la acreditación es voluntaria y no existe una difusión de información al público respecto de los resultados de dicha evaluación.

            Hay que tener mucho cuidado con pretender un Examen Jurídico Nacional, para evitar que las Escuelas de Derecho se vuelvan meros preuniversitarios que preparan a sus alumnos a pasar un examen con contenidos determinados, y no dispuestas a formar abogados.

            Para no convertirme en un Carlos Peña que sólo cita autores y estadísticas, sin dar ningún tipo de opinión, les debo decir a todos los fieles lectores de este Blog (los cuales van quedando pocos), si me preguntan a mí haría lo siguiente:

1-     Haría absolutamente obligatorio un control de TODAS las Facultades de Derecho del país y cerraría varias que más que abogados, preparan a terroristas jurídicos, no puede ser que una Universidad que se considera seria caiga en quiebra o prepare abogados express en 3 años, por lo que aun que nos quedemos con 10 Facultades, pienso que vale la pena eliminar algunas que derechamente no están aportando.

2-     La idea de un examen Jurídico Nacional no me parece para nada descabellada, si los médicos pueden, nosotros también. Sin embargo, propongo que las clínicas jurídicas puedan ser convalidadas con la Corporación de Asistencia Judicial, o bien, que el examen de grado sea bastante más flexible, con el fin de no seguir prolongando la titulación de los estudiantes de derecho, los cuales en promedio se demoran 7 años y medio entre que ingresan a la Escuela, flacos, melenudos, barbones y llenos de ilusiones y que reciben su título de abogado gordos, sin pelo, y completamente decrépitos.

3-     La colegiatura del colegio de abogados debería ser Obligatoria!!!, Sé que esto trae un problema constitucional fuerte, pero definitivamente debería haber un órgano ético encargado de velar por las conductas de los abogados.

4-     En vez de tanto electivo sin sentido y cursos de formación integral que no sirven absolutamente para nada, por obligación todos las Facultades de Derecho debería tener un curso de ética profesional. En EEUU, ésto se hizo obligatorio a propósito del caso Watergate (si no sabe lo que es por favor búsquelo en Wikipedia y culturícese), en virtud de dicho escándalo muchos asesores del presidente Nixon terminaron en la cárcel, y algo así como el 60% de los que terminaron tras las rejas eran abogados. Luego de esto se hizo obligatorio para todas las Facultades de Derecho del país del Norte, incluir en la malla curricular un curso de ética profesional, lo cual me parece bastante sensato.

 

            No tengo idea cual va a ser el resultado de todas estas discusiones, sólo espero poder jurar como abogado antes de que sigan extendiendo esta carrera, y poniendo barreras de entrada, ya que todos somos capitanes después de la guerra.

 

 

Atte.

Un Licenciado Llorón.

 

 

Dedicado a Juan Enrique Vargas, quien a pesar de llevar muy poco en del Decanato ha demostrado preocupación por la Escuela y ha salido a la luz pública, y en los medios de comunicación siempre haciendo aportes al mundo del Derecho, no como CP, quien se dedicaba a escribir artículos de política de segunda línea, y AC, quien fue meramente un fantasma en una Facultad que se caía a pedazos en reputación y excelencia.

 

Este probablemente sea el último artículo referente al examen de grado que escriba, en primer lugar porque encuentro que ya hemos expresado suficientemente nuestros pensamientos y experiencias sobre el mismo, por lo que los lectores de este Blog ya pueden formarse una idea clara y con creces de cómo funciona el asunto. En segundo lugar porque como ya la mayoría sabe (o si no sabe aprovecho de contar), el miércoles 27 de agosto recién pasado, aprobé el ya tan mencionado examen de grado, por lo ya constituye una etapa superada de mi vida, de la cual pretendo no preocuparme más.

 

La principal razón por la que quiero escribir una vez más sobre este asunto, se debe a un interesante artículo que fue publicado el día domingo 3 de agosto, en la sección de Educación del diario la Tercera, en donde trata el problema de la titulación y de los exámenes de grado de la carrera de Derecho. Si Ud. no leyó dicho artículo, no se preocupe, según estadísticas de la Asociación Nacional de Prensa los periódicos más vendidos son La Cuarta y Las Últimas Noticias, es decir, algo así como casi un millón de hogares se entienden “informados” semanalmente leyendo los diarios mencionados y tan sólo 685.102 de hogares se entienden informados semanalmente leyendo El Mercurio o la Tercera (para más estadísticas relacionadas a este u otros tópicos del periodismo ver http://www.anp.cl/p4_anp/stat/fset/estadisticas/index.html ). Del resto de los hogares ni hablar, ya que se consideran informados viendo las noticias en la televisión que cada día son peores y que sólo tratan de robos, viejas de población llorando y fútbol.

 

 

En fin, después de ese pequeño descargo y de básicamente decir que la mitad de Chile esta compuesta por una manga de ignorantes desinformados, vuelvo a lo que nos trae por estos lados. Para partir quisiera revelar una escalofriante cifra que habla por si sola, y que se ve al comparar las tasas de titulación de los alumnos de distintas carreras; Así el 95% de los alumnos de las carreras de Ingeniería logran titularse, lo mismo pasa con el 98% de los diseñadores, el 92% de los periodistas, el 91% de los ingenieros comerciales, cayendo la cifra a un 83% en el caso de los Psicólogos. Arquitectura era considerada una de las carreras más difíciles para titularse debido al temido proyecto de título (consulte a su amigo arquitecto más cercano), pero desde que los planteles incorporaron el proyecto de título al último semestre con entregas periódicas, han hecho que el nivel de titulación suba estrepitosamente a un 92%. Todo lo anterior importa poco al ver el porcentaje de titulación de Derecho, esta Ud. preparado?, según el reportaje de la Tercera sólo el 65%, si esta leyendo Ud. bien, tan sólo un poco más de la mitad de los alumnos que estudian derecho logran titularse.

 

 

Las estadísticas demuestran que uno de queda tres egresados de Derecho reprueba el examen oral, cosa que pude comprobar empíricamente cuando de los tres que rendimos dicho examen, pasamos 2 con nota mínima y la última fue reprobada (sin mencionar que dicha alumna había egresado unos 8 años atrás).

 

 

A lo anterior se suman presiones psicológicas, por parte de la familia y los amigos, el tener que estudiar toda la materia de la carrera que muchos no estudiamos debido a que las exigencias durante la misma no fueron muy altas, sin mencionar que también existe el problema no menor de que se juegan 5 años de estudios en tres preguntas que duran 45 minutos. Todo lo anterior hace que los alumnos posterguen innumerables veces el examen sin estar nunca seguros de sus propios conocimientos, siendo esto último sumamente perjudicial, ya que esta comprobado que entre más se demoran en dar el examen menos probabilidades de aprobarlo existen, es por ello que algunas universidades han optado por la asignación de fechas, es decir, fechas fijas en que los alumnos se inscriben y que pasado cierto período no puedan retractarse.

 

 

Algunos planteles han quitado presión psicológica con cosas tan simples como que los profesores no estén en una testera como jueces inquisidores, sino que al mismo nivel que el alumno. Según Hernán Corral cosas tan simples como tener un vaso de agua, estar al mismo nivel que el alumno, informatizar un poco el examen han hecho que las tasas de reprobación bajen en un 11%.

 

 

Finalmente una de las grandes innovaciones que ya la mayoría de las Universidades por no decir todas han implementado para acortar el proceso de titulación, dice relación con incluir dentro del plan curricular la tesis de grado, ya que antiguamente no bastaba con dar un examen de grado y hacer una práctica gratuita por 6 meses, sino que también había que realizar una tesis la cual muchas veces constituía un gran escollo, debido a que los alumnos se encontraban trabajando y no la terminaban nunca.

 

 

Las conclusiones que saco de este artículo como de muchos otros que he leído consiste en que hay que humanizar el temido examen, después de haber estudiado algo así como 9 meses para rendir la licenciatura, debo admitir que nunca antes había aprendido tanto y de hecho defiendo el examen en el sentido de que sirve para tener una comprensión global del Derecho como ningún ramo de la carrera nos lo pudo dar. Pero concuerdo con muchos con el hecho de que se ha demonizado y se exagera constantemente y que muchas veces no es la falta de conocimiento, sino la falta de confianza y seguridad la que hace que los alumnos reprueben una y otra vez. Con harto conocimiento de causa puedo decir que este examen es un tercio conocimiento, un tercio personalidad y un tercio de suerte, lo demás es pirotecnia y parafernalia. Si Ud. quiere dar el examen estudie a conciencia de Lunes a Viernes de 9 am a 6 pm, interróguese con amigos o tutores y por sobretodo metalícese, con esto lograremos reducir el porcentaje de reprobación y los largos 7 años y medio que pasan en promedio desde que un alumno entra a Derecho y se titula de abogado.

 

El Licenciado Barros.

 

 

 

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Dedicado a Soraya, a quien felicito por haber aprobado el examen y a Andrea a quien le doy todo mi apoyo para que no decaiga y logre superar esta valla lo antes posible.

 

 

Sin desmerecer la loable labor académica, trabajólica y humana de mi distinguido colega Juan Francisco Valles (para los que no sepan, es el pelusa que sale más a la izquierda en la foto de este cuasi abandonado blog), soy el único de los columnistas (insisto, sin contar a Juan Valles y sus innumerables actividades), que no cuenta con su grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, y comencé a preguntarme el por qué.

Claramente, muchas respuestas, acorde a quien sea el lector, pueden saltar a su mente. Resérveselas, ya que soy el único que está en condiciones de responder a dicha interrogante, y no es este el momento ni el lugar para hacerlo. Por otra parte, vengo a hablar -o mejor dicho a escribir- acerca de esta institución llamada “Examen de Grado”, “Examen de Licenciatura”, o simplemente “El Grado”, y para ser más específico, como se desarrolla dicho fenómeno en la Universidad Diego Portales.

Confieso que, hasta el día de hoy, he visto y presenciado sólo 2 examenes de grado: Los de mis Amigos y colegas columnistas, Juan Pablo González y Benjamín Barros (los otros dos pelusas de la foto que no somos Juan Valles ni Yo), ambos con sistema antiguo, ambos aprobados (mis más sinceras felicitaciones a ambos, y eternamente agradecidos por sendas y opulentas celebraciones con las que nos agasajaron después de tan magno logro). Dejando de lado los entretelones que ambos personajes vivieron durante su larga y árdua caminata hacia su licenciatura, este humilde columnista confiesa que se decide por el examen con sistema nuevo, ya que cree que el Stress del pre, durante y post examen “antiguo” (vivido por sus compañeros columnistas) es algo que simplemente no puede tolerar (o al menos, se prefiere aguantar).

Estimado Benjamín… por aquellas circunstancias que se dieron a lo largo de este año, ¿no fue acaso suficiente el stress y el mal rato que ambos pasamos antes del examen de Juan Pablo, aun no siendo el nuestro? Distinguido Juan Pablo, ¿no fue acaso el stress “por adherencia” algo que te superó, y por eso no entraste al examen de Benja… y peor fue cuando todos salieron con cara de pocos amigos, en especial el aludido? Bueno, habiendo pasado ya por ambas experiencias, y conociéndome bien como soy, creo que mi Stress, de enfrentar a una comisión a ser cuestionado respecto de cual es la naturaleza jurídica de las resoluciones que se ven “en cuenta”; o que me pidan definir “principios” y “valores” constitucionales para enfatizar sus diferencias, sería un suicidio, y un homicidio culpososo al colon y al tracto intestinal de quienes me aprecian.

Sé, y estoy más que consciente de las desventajas del nuevo sistema, y en especial de las desventajas que presenta en mi contra (nunca he sido bueno para las alternativas); pero de todas maneras, me incliné a pensar en que “todo lo nuevo es bueno” y en que hay que saber darse la oportunidad, como muchos ya lo han hecho y han triunfado (y otros simplemente siguen intentándolo). Muchas personas han tratado de persuadirme para que tomara el sistema antiguo… muchos han tratado de hacerme desistir y que me cambie mientras aún hay tiempo. A aquellos que son mis amigos y que se realmente les importan mis resultados, se los agradezco, y les agradezco también su respeto por mi decesión y el dejarme seguir el camino que tomé y -aunque no lo compartan- me apoyan en eso. A los que se me acercan con el mismo afán, pero no son mis amigos; ni les interesa realmente mis resultados; o vienen a jactarse de sus resultados en el antiguo, con todo respeto les digo: No se metan.

Muchos no saben, pero el Examen Nuevo de la Universidad Diego Portales ha sido calificado por muchos entendidos como “El Examen Buena Onda”. Y aunque a ud. pueda parecerle esto increíble, tiene una explicación clara, lógica y sencilla, la cual es la siguiente: Siendo que dicho examen (si, el Buena Onda), se divide en 2 (Habilitante y Caso), los examenes habilitantes (con altos índices de reprobación, al igual que el antiguo) se dan cada 3 meses, y, toda vez que uno lo reprueba (se lo echa), queda “automátcamente inscrito” para dar el siguiente. Y así pueden pasar meses y hasta años en que el incansable estudiante vaya a su escuela cada 3 meses a rendir su dichoso examen de alternativas y verdadero o falso.

Quien les escribe, que muy para callado fue a dar el Habilitante de Julio (y lo reprobó por no haber estudiado virtualmente nada en comparación a lo que se requiere para estos efectos), se encontró con la sorpresa de que, mucha gente se encontraba en su misma situación. “Vengo a darlo pa cachar como es”; “Ya lo di una vez, pero como pa cachar…. ahora vengo con intención de pasarlo”, y más comentarios del estilo, hasta payasadas tales como “Vengo a darlo por LA BUENA ONDA, relajao”, o “Vengo a Darlo… si paso, bacan… si no, lo doy otra vez” (como pensó pero jamás expresó en público este humilde estudiante aún).

¿Y es que acaso el nuevo sistema no nos da este espacio de relajo y “buena onda”?  ¿Es esto culpa de la Universidad, del examen mismo, o de la actitud (mediocre, por lo demás) de los mismos alumnos? ¿Es el Examen de Grado nuevo el “Buena Onda”, y el viejo es el “Mala Onda”, porque nos estresa, nos deprime, nos bajonea y barre el piso con nosotros y nuestros seres queridos si es que lo reprobamos? Se que hay mucha gente que se toma el grado nuevo en serio y muy a pecho, y los felicito… pero ha llegado a tal punto la falta de seriedad en este examen nuevo que, en su carátula de julio, debía señalarse cuanto tiempo de estudio se llevaba (“menos de 3 meses”, “entre 3 y 6 meses”, “entre 6 y 10 meses” o “más de 10 meses); y las “intenciones” que el estudiante traía (“vengo por primera vez a conocer el examen” o “vengo con intenciones de aprobarlo”). Wow señores… el examen viejo es TAN MALA ONDA que jamás se le ocurrió preguntarnos eso!

A lo que voy, y dejando la ironía aparte, es que en mi opinión, el examen antiguo está demasiado sobrevalorado en nuestra Universidad (y creo que en muchas otras también). No conozco las estadísticas exactas, pero el otro día, fuera de la sala donde Benjamín dio y aprobó su examen, escuché a alguien decir que la UDP tiene “los más altos índices de reprobación”. No se si los profesores tratan de demostrar algo con esto, o simplemente intentan desincentivar el uso de esta (al parecer) añeja tradición… pero el miedo, el stress y el mal rato que pasa, no solo quien da el examen viejo, sino que también todos los que lo rodean, no es comparable al relajo que el sistema nuevo ha permitido en los alumnos. ¿Cuales serán las consecuencias de tanta “Buena Onda” en el sistema nuevo que ya se ha estrenado?

Cabe preguntarse si habría algún punto intermedio entre ambos sistemas. Cabe preguntarse si hay alguna manera en que el sistema antiguo pierda esa fama de cabrón y neurotizante, y que, a su vez, el sistema nuevo adquiera tintes de mayor seriedad, lo cual no debe verse reflejado necesariamente en AUN MAYORES índices de reprobación de examen habilitante. Por mi parte, seguiré pensando que una mente tranquila y sana en todo sentido es la clave para sacar esta carrera adelante, aunque me demore más en dicho proceso.

Los Saluda Atte,

Un Futuro Licenciado Buena Onda.

IN GOD WE TRUST

Tras una hora de reunión con tres abogados, para la cual fui con lentes y me dejé crecer la barba durante una semana para parecer más viejo y no un simple postulante, se llegó a un acuerdo sobre la materia principal que nos reunía en torno a la mesa del Centro de Mediación. Para que me tomaran en serio dije algunas frases jurídicas que nunca fallan, como “…pero tengamos en cuenta que nunca la indemnización es fuente de lucro…” o “… bien sabemos que nadie está obligado a lo imposible..”, a lo cual los abogados sonreían asintiendo y seguían en la discusión. Tras llegar a un acuerdo, salieron a la mesa diversas anécdotas jurídicas donde experiencias en exámenes, audiencias o clientes iban y venían. Yo, para no quedarme atrás, conté la historia de mi tía Oriana, quien desempeñando su cargo de receptora judicial, llegó a una casa a notificar una demanda de divorcio y para su sorpresa estaban ambos cónyuges tomándose un pisco sour en la terraza de la casa. “Es que me enojé porque no me hablaste la semana pasada y te demandé”, fue la excusa de la ya claramente desistida demandante.

 

 

En este protocolar y jurídico ambiente pedí permiso para ir al computador a redactar el acuerdo el cual posteriormente sería revisado por los abogados. Salí lentamente sin mostrar nerviosismo, pero la verdad es que desde que salí de la reunión mis manos tiritaban, tal como me tiritaban al tomar agua durante mi examen de grado (digamos que había razones de peso para tomar en ese momento agua y no me arrepiento). Debía escribir un acuerdo que tres abogados (uno de 35 años y dos de 40) debían leer y aprobar. Con manos sudosas redacté un acuerdo donde nuevamente apliqué numerosas palabras jurídicas, “adjudicar”, “reserva de acciones”, “no obstante los derechos de la víctima”, en fin. Para mi tranquilidad sólo hicieron un par de observaciones y agregaron una cláusula la cual encontré bastante ingeniosa, de hecho, prometí no olvidarla para ocuparla algún día, pero al igual que los chistes, se me olvidó.

 

 

Al momento de la firma, todos leían la versión final y una asistente social presente en la sala hizo una reseña acerca del gusto de los abogados por firmar papeles. Justo en ese momento supe que frase debía decir y comenté “para los demás es gusto por firmar papeles, nosotros preferimos llamarle ´certeza jurídica”. En ese preciso instante logré el nirvana jurídico, los tres abogados rieron mirándose confirmando mi acertado y oportuno comentario. “Si no está escrito no existe” dijo un abogado, otro (el más joven) fue más abstracto comentando “las palabras se las lleva el viento” y todos movían la cabeza contestemente.

 

 

Terminada la reunión y luego de apretar fuertemente la mano en la despedida mirando a los ojos de los abogados –tal como mi padre me lo recomendó tiempo atrás- me quedé pensando en la certeza jurídica. Uno crece sobre la base de la confianza en los demás y supuestamente al llegar a derecho, es lo mismo: el consentimiento, la unión de voluntades, la oferta y la aceptación, la autonomía de la voluntad, etc. Finalmente, la buena fe que debe revestir toda celebración de cualquier acto jurídico no vale nada si no está en el papel. Es más y perdonen el lenguaje, pero si no dejaste algo claramente estipulado en un papel, eres huevón. No sólo basta la firma en papel, sino que además debe ser ante ministro de fe, quien sentado en su escritorio mirando el horizonte, cobra más por su firma que cualquier estrella de la farándula. Recién ahí, cuando el papel se ha llenado de timbres, firmas, DOY FE y tantos otros términos, en ese instante, logramos la certeza jurídica. Hay certeza jurídica no cuando hay confianza, sino que cuando logramos un estado de no desconfianza, lo cual en palabras chilenas sería algo como es imposible que este loco me haga huevón. Certeza jurídica es que no te pasen gato por liebre, que no te cuenten el cuento del tío, etc.

 

 

Esto lo contrasto con la siguiente experiencia: en enero del año 2007 llegué a Washington DC para una pasantía. Lo primero fue buscar un lugar donde quedarme por seis meses. Visité algunas piezas, departamentos, casas y nada me convencía hasta que conocí a Tania, una afro americana corredora de propiedades que arrendaba dormitorios. La pieza era bastante cómoda, el precio no, pero me daba seguridad. Le comenté que me interesaba la pieza pero que debía esperar un par de días a que mis padres me depositaran. Cuatro días después, aún no me depositaban por lo que llamé a Tania para pedirle disculpas y que si aparecía alguien interesado en la pieza yo entendería que lo prefiriera. Para mi sorpresa, ella reaccionó con voz bastante rara, dándome a entender que yo le dije que estaba interesado y que con eso a ella le bastaba. La verdad es que mis padres se demoraron una semana en depositar y Tania aún me tenía la pieza y me descontó los días que no estuve en la casa.

 

 

La historia da para más. Al leer el contrato de arrendamiento hubo un par de cláusulas que no me parecieron. Me llené de explicaciones estilo “Tania, entenderás que estudio derecho y debo leer todo lo que firmo y hay un par de cláusulas que no me parecen”. Su reacción fue tomar un lápiz bic azul y tachar las cláusulas discordantes y redactar a un costado las correcciones. Y listo, contrato firmado y válido. No existen notarios (en verdad hay, pero se utilizan poco y es gratis) ni trámites ni timbres. La palabra es lo que vale y hay plena certeza jurídica.

 

 

Entiendo que la cultura es otra y que siempre está la pillería del chileno, sea acá en Santiago o como lanza en Barcelona, pero no me gusta la idea de una sociedad que crece en la desconfianza, donde todo debe ir rodeado de cauciones, garantías, hipotecas, cláusulas de no enajenación, prohibiciones de celebración de contrato y cualquier estipulación para salvaguardarse ante cualquier eventualidad. Siempre he crecido creyendo en las personas y en la buena fe de estas pero finalmente, como dice el señor dólar, in god we trust.

 

 

Yo seguiré confiando en que esto puede cambiar.

 

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Escribo este artículo después de meses de no atreverme, no por poca valentía ni por  timidez, sino que recién hoy puedo levantar cabeza poc a poco y volver a respirar. Gracias a todos quienes entienden estas palabras.

Luego de un largo receso estival, me encuentro nuevamente por estos electrónicos lugares, para traerles nuevamente la alegría, creatividad e ironía de mis artículos en este, nuestro querido blog jurídico pelacables, “Camino a Abogado”.

Hoy, me siento frente a esta pantalla nuevamente con un blog en blanco y sin ideas para escribirles. He de confesar que hace ya unos buenos días que quería escribir algo en este lugar, pero no venían ideas a mi cabeza. Fue justo ahí cuando pensé “¿es que ya no soy el mismo de antes?”; frase clave para hablarles acerca del tema que me invita a redactar hoy.

Ciertamente, no todos los lectores de este blog se encuentran titulados, ni egresados… algunos tal vez aún no han alcanzado la mitad de la carrera; y muchos (cosa que me llena de orgullo), ni siquiera estudian derecho, pero igualmente leen este blog, COMENTAN (cosa que es de vital importancia para nosotros… -eso NO ES INDIRECTA-), y disfrutan aprendiendo de las aventuras y desventuras de 4 egresados de las carrera de derecho. Pero a quienes va dirigido este artículo son, ciertamente, a los que ya han estado sus buenos años, tanto dentro de la escuela de derecho de la Universidad Diego Portales, como se otras facultades de Derecho, e incluso de otras carreras.

Hagamos un pequeño juego de memoria. Cierre los ojos (no mucho rato, para que pueda seguir leyendo); Respire profundo, relájese, y recuerde su primer día de Universidad. ¿Lo recuerda usted con Claridad? ¿A que hora se levantó; qué micro tomó, a que hora llegó? ¿Recuerda acaso lo que llevaba puesto ese día? ¿Cuál fue su horario, su primera clase, su primer profesor… incluso su primer “amigo” o “amiga”, en la universidad, si al igual que yo, tuvo la suerte de entrar conociendo con suerte a 2 personas?

Ejercite su mente, y vea todo como un espectador externo… vea desde otra perspectiva su primer día, su primera semana de clases. ¿Cómo era usted? ¿Admite, al igual que yo, que estaba tan perdido como el resto, pero creía ser el único que estaba perdido pues todos parecían saber perfectamente lo que hacían? Probablemente usted entró pareciendo algo totalmente distinto de lo que es ahora… en mi caso, Tenía el pelo largo; pesaba alrededor de 15 kilos mas que ahora (lo que no es menor); Ostentaba una barba propia de Osama Bin Laden, iba en shorts y poleras sin mangas… y cierto profesor se refirió alguna vez a mi y a un ya ex compañero como “Integrantes de Barra Brava”. Hoy, sigo gordo (pero no al nivel Barril), después de haber pasado por una época de flaco deportista; mi pelo esta corto, mi barba pareja; y si bien sigo sosteniendo que cacho menos que la mayoría de la gente que me rodea en la escuela, ya no me siento “tan” perdido.

Apenas entré a la Universidad, hice amistad con gente a la cual hoy apenas veo, e incluso apenas hablo. Amistades que crearon fuertes lazos que se fueron disolviendo con el paso de los años, de los ramos, y del conventilleo, malas lenguas, malos entendidos y copucheo propios de nuestra querida facultad. Mucha gente abandonó la carrera incluso antes de que pudiera llegar a conocerlos, quedándome en el recuerdo sólo sus nombres en una lista donde nunca se contestó “presente”. Hoy, mantengo lazos estrechos con muy poca de esa gente… incluso, me atrevería a decir que las personas con las que mantengo lazos hasta el día de hoy son, principalmente, amistades que hice casi al llegar a la mitad de la carrera, cuando mi “razonamiento jurídico” estaba ya medianamente formado, y mi “interés y responsabilidad” por la carrera ya se encontraban afianzados (dígase: “ya estoy en tercero… esta wea no tiene vuelta atrás!”)

Hago el mismo ejercicio mental anterior, y no sólo me veo a mi, sino que veo a los que en algún tiempo estuvieron igual de perdidos que yo, y que hoy son estudiantes, egresados, licenciados, y hasta profesionales de excelencia. Veo ex gordos que hoy son flacos; y peor, ex flacos que hoy son Gordos. Veo también ex reventados carreteros que hoy son personas respetables, responsables y que trabajan en buenos estudios con buenos abogados… Veo pelos cortos que alguna vez estuvieron largos, y elegancia donde alguna vez hubo chalecos de lana marginales y chalas con calcetines. Veo guatones que no hacen más que recordarme (con absoluta falsedad) que trataron de entablar amistad conmigo en primer año, y que tales “esfuerzos” no surtieron efecto hasta tercero.

Veo ex sureñas desgreñadas y compañeras descuidadas en general, hoy vestidas de sexys procuradoras… bien peinadas, arregladitas, de gimnasio y con ropa bonita (un aplauso para ellas y su iniciativa); y al mismo grupiento que ya se le está pasando un poco la hora pa jotearse a las mechonas y se dedica a admirarlas de lejos (sabes quien eres, no te hagas el weón).

Seguramente, al leer usted estas líneas, se da cuenta que en su ejercicio mental ve las mismas cosas, y seguramente muchas más. Cosas que le causan risa, y tal vez hasta nostalgia. Esas clases de primer año, cuando todavía podíamos entrar a las 8:30 de la mañana y salir a las 19:30 pensando en no capear nada… no ser pescados por la Marce en fotocopiadora ni por si acaso; y ver a los del centro de alumnos como “los grandes” y la gente influyente.

¿Es esta carrera la que nos cambia, o es el indudable paso del tiempo el que lo hace? Los “No me corto ni cagando el pelo” o los “Voy a ser el primer abogado en alegar en la Suprema con chalas”, son acaso sólo ilusiones de juventud que van desapareciendo cuando aparecen realidades tales como estar en tribunales y no ser pescados ni pal weveo? Engordes y adelgaces varios, cambios de look, de amistades, de circulos sociales… incluso de ideales políticos y de enfoque en la carrera… ¿es realmente algo que nos pasa a todos? ¿O es la forma que tienen tanto la vida, como la propia universidad y la carrera de irnos forjando no sólo como profesionales, sino que también como personas?

Si usted es capaz de comentar al respecto que es exactamente el mismo personaje que cuando entró hace X años a la universidad, lo reto a probarlo, ya que en mi caso, eso se encuentra distante de ser verdad. De todas maneras, agradezco a quienes hayan leído este artículo, ya que probablemente hace unos años no lo habría escrito… y usted no lo habría leído.


Atte,

Un Guatón Cambiado.

Dedicado a todos aquellos que, al hacer el ejercicio mental antes descrito, se rieron tanto de sí mismos, como de la gente a la que han visto cambiar con el paso de los años.

Después de haber pasado los últimos meses estudiando para el examen de grado, podría escribirles una vez más sobre lo terrible, consumidora y poco saludable que es la carrera de Derecho, pero muy por el contrario he decidido ser una especie de guía espiritual para todas aquellas futuras generaciones que anhelan en lo más profundo de su ser el poder ser abogado. Y es que hay algo que nos da esta carrera que rara vez se repite en otras profesiones, y es el hecho de que en cualquier reunión social el estudiante de Derecho o el abogado es inevitablemente el centro de atención de las tertulias. 

Seguramente Ud. señor abogado o estudiante de Derecho ya se habrá dado cuenta de que en los carretes y reuniones sociales siempre se termina hablando de su carrera, profesión u experiencia, o por lo menos mucho más que los demás. La razón es que son tantas las anécdotas, historias y los recuerdos que hacen que el abogado inevitablemente se robe la película donde quiera que esté. Esa es una de las razones principales por las cuales gente como Álvaro y otros nos dicen “cada vez que voy a un carrete donde hay abogados, lo único que hacen es hablar de Derecho”. Y es porque nuestra profesión tiene ese gustito y esa particularidad y muchas veces ese morbo que no tienen las otras. Imagínense Ud. los siguientes escenarios: 

1)      Reunión de Constructores: Se pueden imaginar una velada completa hablando sobre la viga principal, o sobre el ramo “Hormigón” (les juro que existe ese ramo en la facultad de ingeniería), o tal vez una apasionate discusión sobre la mejor mezcla para reforzar el ladrillo princesa??, a primeras luces no parece una velada muy excitante, y dudosamente se pueda hablar mucho al respecto. 

2)      Reunión de Odontólogos: Parten hablando del premolar izquierdo, pasan por las amalgamas de las muelas, siguen con el paciente al que le tuvieron que cambiar la tapadura y ponerle una corona, para luego seguir con el tema de la muela del juicio y cuando ya no se pueden contener de la euforia y la adrenalina que les produce hablar sobre dichos tópicos, hablan de los tratamientos de conductos. Que quieren que les diga, una carrera de caracoles cojos podría llegar a ser más emocionante, francamente no veo por donde pasar una noche hablando de esas cosas. 

3)    Los nunca bien ponderamos Ingenieros: Si bien puede que dentro de las 50275045083405 especialidades que presenta esta carrera, exista alguna que sea medianamente decente, en general no puede haber nada más aburrido que un Ingeniero Calculista, el cual ve el mundo a través de números binarios (algo parecido a Matrix), o del Ingeniero Hidráulico que trata la dinámica de los fluidos, y que se puede pasar la vida en plantas de tratamiento de aguas servidas (Seba yo que tú me quedo con la parte de Ingeniería Industrial). 

4)    Hemos llegado a nuestro ejemplo por excelencia, los Médicos, quienes comparten mucho con los abogados como se podrán haber dado cuenta quienes leen constantemente este blog. Los médicos tratan con la realidad humana, al igual que los abogados; tienen el ego enormemente alto, al igual que los abogados, se demoran como 7 años en ser “médicos”, al igual que lo que nos demoramos nosotros en ser “abogados”.   

Es más, vean las series de televisión casi todas tratan de médicos o de abogados, podemos citar como ejemplos los siguientes: E.R., Law & Order, Scrubs, Ally Mcbeal, Nip Tuck, Gray’s Anatomy, The Defenders, Dr. House, Boston Legal, etc. Se podría llegar a imaginar Ud. querido lector(a), o se ha visto alguna vez un intenso drama que cuente las mil y una historias que ocurren diariamente en la oficina de un Agrónomo?, quien un día trabaja duramente para mejorar el cultivo de papas, y al día siguiente sigue cultivando las papas, y así esta un año entero, hasta que llega una helada y se mueren las papas?, en lo personal no lo pondría como un piloto para una nueva serie del Sony. 

Pero volvamos con los médicos, a quienes tengo un profundo respeto y cariño, pero que lamentablemente les tengo que decir la cruda y triste realidad. Los doctores estilo “Nip Tuck” no existen, si piensan que se van a volver cirujanos plásticos para operar a puras modelos increíbles y ninfómanas, que su único problema es agrandarse el busto de 90 a 100 cm, lamento decirles que la realidad chilena esta bien lejos de ser así, y al paso que vamos lo que más van a operar es a obesos mórbidos.  

Pobre de aquel ingenuo estudiante de medicina que soñaba con ser como Dr. Kovac, o de aquella enfermera o futura doctora busca a alguien como Dr. Ross (George Clooney), lamento romper todas sus ilusiones, aquí en Chile sólo existen hospitales dignos de un país africano en guerra civil, el sistema provisional es malo, las Isapres roban a manos llenas y el Auge no funciona como debería. Habrá que conformarse con ver Doctor Vidal y Cirugía Cuerpo y Alma, ya que en la realidad se salvan muchas menos vidas y se ayuda a menos gente que en la TV.

Todo lo anterior sumado al hecho de que Ud. abnegado estudiante que se ha secado los ojos y los sesos estudiando, no va a poder seguir la beca de su agrado, ya que si Ud. no es hijo de doctor (para que hablar de los Oftalmólogos), lo más probable es que termine siendo Dermatólogo ayudando a púberes adolescentes con acné (un saludo a mi dermatóloga, quien me salvo la vida dándome Roacnethan). 

A diferencia de todo lo que hemos expuesto, los abogados por la misma naturaleza de su profesión tienen más historias que Tintín en el Amazonas (el verdadero Tintín, no C.G.). Como olvidar aquel notable profesor de Procesal que termino pololeando con la mina a la que le tramitaba la nulidad de matrimonio, o el mítico caso del abogado que defendía a su cliente acusado de “femicidio frustrado” por pegarle un par de patadas en el poto a su señora luego de que la encontró en un motel con el jefe de Boys Scouts de los hijos (El jefe tenia 22 y la mujer cerca de 40); como olvidar aquel mito urbano de la mina que en el examen oral de penal le preguntaron “mijita cuando hay violación” y ella respondió “con unos 30 cm profesor”, a lo que el sorprendido profesor le respondio “mijita o a Ud. se lo embaucaron o tuvo una experiencia extraterrestre”, en fin las anécdotas y leyendas sobran. 

Incluso yo que aún me considero una rata jurídica y que tan sólo he trabajado como procurador, estuve presente en las audiencias de Spiniak (si, es verdad que se comía la caca, ello consta en el expediente), una perdida periodista de la Tercera intentó sacarme información sobre el caso Riggs (estábamos levemente involucrados), un ex síndico de quiebras se intentó querellar contra mí por calumnias; estuve presente en el juicio de Jorge Tocornal (el ejecutivo que violo a sus propios hijos); tuve acceso al caso Inverlink; y un cliente usando mi nombre, se hizo pasar por un detective de la policía de investigaciones y amenazó a una testigo, todo esto utilizando mi identidad. En fin como se pueden dar cuenta esto sigue y se podrían llenar guías telefónicas con anécdotas del trabajo, la corporación y las clínicas. 

En definitiva, a todos los jóvenes estudiantes de Derecho, siéntanse orgullosos de su carrera, puede que los exploten, que dura mucho, que los tengan de goma para todo, pero por lo menos tendrán cuentos para contarles a sus nietos.  

El centro de mesa. 

Dedicado a todos mis amigos de medicina, quienes día a día dejan lo mejor de sí para mejorar la Salud pública de éste país, y a Sebastián, quien estoy seguro que podrá hacer de la Ingeniería Hidráulica algo digno de contar.

Admisión

Miles y miles de jóvenes (y no es que yo sea viejo) han rendido la PSU y hoy, con puntaje en mano, han tomado la decisión de estudiar una carrera para el día de mañana ejercer una profesión (digo “el día de mañana” como una metáfora, no crea que es así de rápido). Obviamente, gran parte de dichos jóvenes han optado por la carrera de Derecho, pobres niños, inocentes, cándidos, ilusos, incrédulos y quien sabe cuántos adjetivos calificativos más podría escribir respecto a ellos han caído en el error, pero no se preocupen, varios lo cometimos.

Camino a Abogado, blog con doctorado (estamos más grandes) en lo arbitrario e ilegal, en su ánimo de orientar a los y las polluelos que han optado por el derectum, hemos decidido abrir un espacio de información, herramienta fundamental que ayude a quienes aún estén en la duda de si escogieron una buena carrera. Para dicho objetivo haremos un paralelo entre la respuesta que daría admisión de la UDP y nuestra respuesta (CaA) basada en la más pura experiencia de 5 años de universidad.

PREGUNTAS FRECUENTES. (léanse con voz de ingenuidad)

¿Es verdad que uno debe saberse de memoria cada artículo?

UDP: No, no es cierto. Lo importante es entender el espíritu de cada ley, su objeto y que ha querido el legislador regular. ¿Artículos de memoria?, para nada, eso es pedagogía del pasado, si los artículos están ahí, los puedes revisar.

CaA: Si, ejemplo clásico es proceso penal. Tres de los redactores de este blog pasamos encerrados 3 días completos en una sala de clases frente a una pizarra memorizando artículo por articulo. Si no tienes memoria, no estudies derecho.

¿Puedo hablar con los profesores en los pasillos?

UDP: Una universidad es innovadora no sólo por su enseñanza y proyecto educativo, sino también por el espíritu de quienes trabajamos aquí. En esta universidad creemos en la comunicación profesor-alumno, la cual va más allá de la sala de clases.
CaA: No. Ejemplo: todos quienes tuvieron historia del derecho con J. Barrientos llegaban a su oficina y se encontraban con un cartel que decía “si es alumno, váyase”. Hay muchos ejemplos, como profesores que terminaban la clase y escapaban corriendo y uno corriendo atrás “profe una duda” o “profe y las notas cuando”. Tampoco hay que olvidar aquellos profes que mal entendieron esto de la comunicación cercana con las alumnas (a buen entendedor, poca palabras).

¿Cuánto dura la carrera? (mi pregunta favorita)

UDP: 10 semestres. Luego das tu licenciatura, la práctica y eres abogado. Así de fácil.
CaA: … (silencio)… A ver si con este ejemplo se responde sola la pregunta. El sábado fui a un asado de un compañero del colegio que estaba de cumpleaños. Sentado con una piscola conversaba con mis compañeros y yo, como si nada, se me ocurrió preguntar “y chiquillos, ¿como va la U?” Sorpresa en todos, me miraron y empezó el concierto de profesionales “yo soy arquitecto y trabajo hace un año”; “yo ya he renunciado a dos pegas”; “yo vengo del consultorio donde trabajo” (ese me dolió más porque pensé que uno terminaba la carrera antes que los médicos).

Falta agregar que compañeros ya han hecho magíster, uno se casa, 3 son papás y otro está en Inglaterra haciendo su doctorado en Astronomía. ¿Y Yo?, gracias, egresado. Que no les mientan polluelos del ordenamiento jurídico, 10 semestres es el primer paso y es sólo el inicio.

¿Hay sólo ramos de Derecho?

UDP: Un verdadero profesional debe ser completo, íntegro y no lo sería si sólo estudiara ramas de su ámbito, sin olvidar que hay un mundo de conocimientos de otros ámbitos “del saber” (me carga ese término).
CaA: Es irónico. Uno durante 5 años tiene ramos como Historia del Derecho; Derecho Internacional Público; Derecho Procesal; Derecho Privado; Derechos y garantías; Derecho sucesorio o electivos como “Asesoría legal inmobiliaria”, “Responsabilidad médica”, “Derecho Ambiental” y el grado de la U es “Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales”.
Es ahí cuando entiendo el odio de periodistas, sociólogos o antropólogos que realmente estudian ciencias sociales (no olvidar que ellos estudian el ser, lo ontológico y el derecho es el deber ser, lo deontológico) y uno llega y tranquilamente dice “tengo un grado en ciencias sociales”.
Conclusión.

La vida del estudiante de Derecho no es fácil, menos en su etapa final. Por eso señora señor, no se enoje cuando cobramos $200.000.- por la presentación de un escrito, detrás de ese escrito hay años de sufrimiento, obesidad, encierro, carretes perdidos, idas a la playa canceladas, peleas con la polola por decir “no puedo, tengo prueba de civil”, etc.
En otras palabras, pagan justos por pecadores. Se dice en derecho que todo derecho conlleva una correlativa obligación y si nosotros nos debemos a la sociedad, también tenemos el derecho de que esta nos pague.

Si cobramos caro no es nuestra culpa, es culpa del tipo que nos atendió en el mesón de admisión.

Feliz 2008 para todos y todas los lectores de este pelacable blog jurídico.

Estábamos en la antigua y añorada facultad de república 105, específicamente en el patio trasero, donde en el centro de este había un cuadrado de pasto con unos cuantos árboles que se peleaban el metro cuadrado de verde, otras cuantas plantas que se metían atrevidamente entre los troncos y alrededor, un montón de sillas plásticas. Cada generación tenía su rincón, sin cartel que lo avisara, pero todos lo sabíamos. A la entrada del casino uno siempre encontraba a los de segundo año, apoyándose en un añejo panel de vice rectoría académica o bajo la sombra de uno de los árboles del metro cuadrado de flora; al otro lado del metro cuadrado y hacia la pared que da al sité, estaban los mayores, de donde uno sentía un olor a alguna hierba ilegal. Bajo el centro de alumnos, estaba una de las mafias más grandes jamás conocida: la del taca taca, unas diez personas donde las monedas de cien sobre los arcos eran un clásico y se escuchaban gritos como “candado conchetumadre!!” o “lizama!!!!!!!”. Pocas mujeres triunfaron en ese rincón.

 

 

Por un costado del auditorio se sentaba el consejo de ancianos, seis personas que entre tonos graves, humitas, pipas y voces raspadas tramaban las maquinarias políticas más increíbles. Todo este orden era destruido por personas que pasaban alocadamente hacia la fotocopiadora, con cuadernos prestados o resúmenes de materia de otras universidades, hambrientos dirigiéndose al casino, personas mirando hacia todos lados buscando a algún conocido, profesores que ante el grito de algún alumno se daban vuelta y seguían caminando mientras respondían la duda del alumno, quien escuchaba mientras recuperaba el aliento y en el segundo piso, desde la biblioteca, alguna mina neurótica ponía cara de silencio mirando hacia el patio. Era ahí que entre el taca taca y el auditorio, en los dos peldaños, nos sentábamos los de primer año, con una vista privilegiada a todo este escenario.

 

 

De la nada, el barti sacaba parrilla, carbón y se preparaba un asado, un Alfredo Vial muy diplomático y siempre hablando muy bien promocionaba los logros del Centro de Alumnos y los radicales empezaban a convencer a jóvenes incrédulos para que firmaran ficha de inscripción o indirectamente a través del GUR, “venga sin compromiso”, igual que vendedor de micro. Las campañas para Centro de Alumnos eran sin poleras con el cargo escrito en la espalda, sin poster a colores con la foto oficial, sino que con paneles en que estaba el proyecto, un díptico fotocopiado con fondos de todos, voluntarios en el suelo del patio pintando el lienzo que luego colgarían desde algún balcón de la escuela y debates a viva voz, más de una vez se vio a un dirigente estudiantil sobre una mesa dando su opinión sobre algún tema y todos en círculo escuchándolo y cuando terminaba, otro se paraba en otra mesa para dar su opinión.

 

 

En ese patio pasaba de todo, yo vi a una pecho de paloma pelear con un moreno de voz grave, ella salía corriendo y él detrás de ella; vi rubios patear el taca taca por perder un partido; vi gente durmiendo al lado de los arbustos cerca de la pared; vi compañeros que durante horas no lograban conseguir una fotocopia; como tantos esperé horas por un computador en esa sala alpha, y me sentaba detrás de esta para estudiar tranquilo. En ese patio reí a carcajadas, como pocas veces me he reído, conocí a personas que han marcado mi vida, me peleé a muerte con otras o simplemente me sentaba mirar todo este escenario, siempre tomándome una coca cola.

 

 

 

Así, de ese modo, se hacía escuela, se debatía, se conversaba, se peleaba y se argumentaba. Uno podía no estar de acuerdo con la administración de la escuela, pero ellos siempre escucharon, siempre hubo formas de conversar, como fue por ejemplo la mítica pelea por la eliminación de la nota 3. Uno que fue dirigente estudiantil sabe que siempre hubo instancias para conversar con la administración, qué más claro que el delegado ante el Consejo Académico, con derecho a voz y voto. No discutíamos temas menores: acreditación de la UDP y nuestra escuela, arancel, nota 3, denunciábamos profesores, pedíamos más calidad de enseñanza, renuncia del rector Cuadra, etc. Siempre se llegó a acuerdos y nunca, nunca nos tomamos la escuela, no hubo necesidad.

 

 

Hoy el edificio es otro, más moderno, con computadores que funcionan, un casino grande, auditorio y aula magna. Todos los alumnos con celular y notebook, todos con más acceso a información. Sin embargo, la tendencia es tener Centro de Alumnos que no se han percatado que el colegio terminó, que en la Universidad uno pelea por otras cosas, realmente me dio vergüenza cuando en marzo de este año se juntaban firmas para llevar un petitorio a Peña (ahora rector, aunque no quería) y lo principal de ese petitorio eran más sillas en el patio y estufas en las salas, recalco que eso era lo principal.

 

 

El edificio es otro y la escuela es otra, no digo que nuestra época era mejor, simplemente éramos conscientes de lo que implicaba estar en la Universidad y dábamos grandes peleas, que hoy, con más infraestructura y en un edificio “top”, se ha perdido.

 

 

La toma de la escuela puede parecer una hazaña, casi una bandera de lucha, pero en este caso no ha mostrado más que la inexperiencia, inmadurez y arrogancia de quienes son hoy dirigentes estudiantiles, porque hoy el tema es si los echan o suspenden y se perdió el motivo principal, el regreso de Rodrigo Soto a la escuela. Finalmente, fue el Centro de Alumnos y la mayoría del Consejo de Delegados quienes no sólo terminaron por sepultar el regreso de Soto, sino que deslegitimaron frente a las autoridades los organismos de representación de los estudiantes. Un aplauso por ellos y por quien los asesoró.

 

 

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Dedico este artículo no sólo a todos quienes formamos esa escuela, sino que además a Pati Rada, quien fue de las pocos integrantes del Consejo de Delegados que se opuso a la toma y quien en sus cinco años en la escuela, ha luchado siempre por hacer escuela. Espero que el Tribunal de Honor, tenga presente estos antecedentes en su resolución.

 

Nuevamente mi gran amigo JB es fuente de inspiración para este Blog, no es que sea mi musa ni nada por el estilo, sino que este personaje gusta de los temas leguleyos y densos que son dignos de análisis, y que sólo puede comentar conmigo, ya que soy el único que le sigue la corriente.

En una de las últimas reuniones sociales que tuvimos, me comentó que estuvo hablando con uno de sus tíos (socio de uno de los tres más grandes y prestigiosos estudios de abogados de Chile), y que este personaje le dijo que tenía que empezar a tirar currículum a más tardar a fin de año, ya que estaba haciendo la práctica y era mal visto en los estudios grandes que un estudiante con sus condiciones (buenas notas, excelente colegio privado, buena familia, buena Universidad, etc…), no empezara a buscar pega. La razón esgrimida por “el Tío” es que en los grandes estudios es mal visto que por un tema de comodidad se busque pega después de la práctica y no durante la misma, ya que el futuro abogado es tildado y considerado por estos señores importantes en sus grandes sillones de cuero como “flojo” y “cómodo”.

Evidentemente que JB (así como muchos otros), acogen estos consejos y se sacrifican al máximo, cumpliendo todos los requisitos necesarios para poder ingresar a este submundillo elitista de los llamados “grandes estudios”, lo cual da un enorme prestigio, asegura un buen sueldo los primeros años de vida profesional y por sobre todo da estatus, algo que curiosamente a diferencia de otras profesiones, los abogados estamos dispuestos a matar para conseguir un poco.

En esta columna me he propuesto pelar a los estudios con nombre y apellido, para que no exista duda y para crear polémica a la hora de las respuestas de los cibernautas incautos que leen estas líneas (Si JB quiero que postees y que emitas tú opinión de una vez por todas).

A diferencia de muchos estudiantes de Derecho soy bastante escéptico al momento de querer ingresar a un “gran y prestigioso estudio de abogados”, por la simple razón de que me gusta la idea de tener vida propia y que en el fututo me gustaría poder darle a mi familia el tiempo necesario que cualquier buen padre de familia debería dedicar a su señora e hijos. Pero por lo que he podido apreciar en mi experiencia laboral y social, esto se hace sumamente difícil, cuando uno ingresa a estás máquinas de moler carne llamadas “grandes estudios”, a continuación pondré los siguientes ejemplos.

1- Estudio Barros Errázuriz: Sumamente prestigioso en el mercado, un estudio con trayectoria y con muchas “rr” en su razón social, sin embargo esta firma exige a los recién ingresados facturar un MINIMO de 8 horas diarias (debo aclarar que “facturar” no es lo mismo que estar físicamente presente dichas horas en la oficina, ya que se pierde tiempo en ir al baño, almorzar y tomar café, por decir las cosas más cotidianas). Estudios han señalado que un trabajador EFICIENTE puede facturar 2 de cada 3 horas que permanece en su lugar de trabajo, por lo que un abogado recién egresado que ingresa orgulloso a esta firma debe pasar POR LO MENOS 12 horas diarias para poder cumplir con el mínimo necesario que le exige el estudio, es decir, si uno llega a las 9 am se va a las 9 pm (como mínimo, sin considerar el tiempo que se pierde en traslados de la casa a la oficina).

Dicha premisa fue confirmada por un amigo de mi padre, quien además me confidenció que en la firma mencionada, los que se van antes de las 10 de la noche son mirados feos por los compañeros y no caen en gracia de los socios. QUEEEEEE!!!!, es decir, que el día que se me ocurra casarme y tener un hijo, me conviene contratarle un amante y una nana inmediatamente a mi señora, ya que probablemente estaré entre 9 am y 10 pm de lunes a viernes (si es que no trabajo los sábados) en la oficina (nuevamente sin considerar traslados. Que hay de mi vida privada y familiar (ojo que la familia es la piedra angular de la sociedad según lo señala la constitución).

2- Estudio Carey: Un compañero mío de la Universidad (uno de los mejores de la generación), al momento de egresar postuló a esta firma (reconocida como la mejor del país). Con sus antecedentes académicos y personales lo llamaron, y después de una dura entrevista laboral y de una casi inaceptable entrevista psicológica, en donde le preguntaban sus tendencias sexuales, pretensiones de matrimonio, vida familiar, incluso le preguntaron dónde carreteaban sus amigos (todo esto con el fin de saber si era digno y estaba a la altura del perfil del estudio), terminaron aceptándolo. Mi compañero todavía rebosaba de alegría como lo haría cualquier joven estudiante en su posición, su alegría aumentó cuando le dijeron que su sueldo iba a ser de $1.000.000 de pesos, lo cual era el paraíso, considerando que este individuo ni siquiera había dado el examen de grado ni hecho la práctica, en definitiva todo olía a flores.

Sin embargo acto seguido le dijeron lo siguiente “tienes que dar el examen de grado en 7 meses más y como mínimo tienes que aprobar con un 6”. Mi compañero estaba seguro de poder lograr dicha meta, pero lo que le dijeron a continuación fue considerado como la piedra de tope: “tu horario va a ser de tiempo completo”. A ver, a ver, a ver, denme un minuto para asegurarme de que entendí bien, quieren que trabaje jornada completa, que de el examen de grado en tiempo normal y que me saque un 6 (cosa que en la portales es prácticamente imposible Ob. Cit. Quo Vadis?).

Inmediatamente mi astuto compañero les dijo que el podía lograr dicha meta si le permitían trabajar sólo media jornada, recibiendo la mitad de sueldo (lo cual no era nada despreciable), a lo que los abogados de la firma se negaron rotundamente. Por segunda vez digo QUEEEEE!!!!

Aún trato de explicarme que cresta es lo que tienen en la cabeza dichos señores todopoderosos de Carey, que dejan ir a uno de los hombres más capacitados que he conocido mediante la imposición de estándares imposibles de cumplir. Acto seguido mi compañero rechazó el millón de pesos mensual (a los 23 años es algo difícil de hacer), y les dijo que una vez que pasara el grado los iba a llamar de nuevo. Dicha actitud la aplaudo con ganas y la alabo, hay cosas que no se tranzan.

3- Estudio Cariola: Dentro de las muchas historias que se me vienen a la mente en relación con esta firma, me limitaré a enunciar sólo dos. La primera corresponde a un abogado que conozco, egresado de la Pontificia Universidad Católica, de buen colegio, buen apellido, habla Inglés, Español y Francés, es decir, un prototipo ideal. Por si no lo saben, en este estudio como en varios otros existe una edad de jubilación para los socios y evidentemente existe un número limitado de estos, es decir, para que se vaya un socio este tiene que jubilar o renunciar (lo último nunca pasa), y recién ahí pueden elegir a un nuevo socio.

Este abogado que conozco resulta que se volvió extremadamente costoso para la firma debido a su alta experiencia y capacidad, sus honorarios eran altos y el estudio no podía cobrarle a los clientes horas tan caras (el tope son las horas que cobran los socios). Básicamente le dijeron que se fuera voluntariamente del estudio, porque no iba a haber cupo para ser socio hasta en un buen tiempo más y que a la ofician le salía más barato contratar a dos e incluso tres abogados recién titulados que hicieran su pega (la que hacía el sólo), que seguir pagándole sus honorarios. Nuevamente digo QUEEEEEEEE!!!!!

Me preguntó yo, que pasó con todas las horas de sacrificio, con la lealtad a la oficina, con ponerse la camiseta y con hacer una buena pega, cuando al final se reduce a si eres más o menos rentable para la firma, y si existe algún cupo disponible en ese olimpo llamada mesa de los socios. Imaginan Uds. A un hospital despidiendo a su médico estrella porque es muy calificado?, ridículo.

El segundo y final caso que les voy a contar consiste en un primo mío que trabajando en este mismo estudio se dio cuenta de que no alcanzaba a terminar el cerro de trabajo que tenía diariamente en la oficina (a pesar de que trabajaba más de 12 horas, sin mencionar que esta recién casado y con una hija de menos de un 1 año). Debido a lo anterior mi primo decidió comprarse un escritorio para poder trabajar los fines de semana en la casa. Fue a una casa comercial con su señora a comprar dicho mueble, cuando en la tienda se encontró con alguien que había sido su contraparte en un juicio.

Después de decirle el motivo por el que estaba ahí, su contraparte (más viejo que él), le dijo que por ningún motivo lo hiciera, que él había sido un joven exitoso y lleno de ideales y que trabajaba para un prestigioso estudio y que al igual que mi primo tuvo la idea de comprarse un escritorio para trabajar los fines de semana en la casa debido a que no daba abasto con el trabajo. Para hacer el cuento corto, la pega lo consumió, perdió a su señora y cayo en el alcoholismo (ob. Cit. Una profesión Sana Saludable y ética). Acto seguido la señora de mi primo lo agarro de un ala y se lo llevo a la casa, prohibiéndole que trabajara los fines de semana. Esta vez no digo, QUEEEEE!!!!!, sólo digo PLOP!!!!

Estas tristes realidades (entre muchas otras) que se me vienen a la cabeza cuando mi gran amigo JB me habla sobre sus pretensiones de entrar a una gran firma de abogados, me hacen creer que tal vez es mejor no ganar tanto dinero o no tener un status tan elevado, a cambio de un poco de vida personal, social y familiar y de un estado de salud física y mental decentes.

Ojala que todos Uds., me puedan demostrar lo contrario, y a pesar de que no me gustaría reconocerlo, me conozco y probablemente termine trabajando 12 o 13 horas diarias incluso los fines de semana, sin vida familiar, debido a lo obsesivo que soy. Sin embargo me gustaría soñar con que es posible trabajar menos, tal vez en una firma no tan conocida, ganar menos plata, no ser el abogado políticamente correcto con casa en la dehesa, piscina y pastor alemán, pero que pueda tener una familia feliz y le puede dedicar tiempo a sus hijos como corresponde.

El estudiante que quiere ingresar a un gran estudio de abogados.

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Dedicado a Javier, por los 20 años de amistad y porque a pesar las largas y controvertidas conversaciones en lo más diversos ámbitos, seguimos siendo amigos.

Estimadisimos Lectores de Camino a Abogado,

Hace unos días, me encontraba en una agradable tertulia conmemorativa del cumpleaños de mi estimada amiga y colega Mariajosé Martínez (Sí… estudio pal grado y iwal carreteo… Y QUE?!?!?!?!… y sí… Mariajosé se escribe todo junto… Y QUÉ?!?!?!?!), conversando con la Licenciada Reyes (Antes conocida como “La Berni”), la cual, contándome de sus proezas para aprobar el temido examen de grado, y de cuanto disfrutaba leyendo este arbitrario e ilegal blog, ha salido con una idea genial para que este columnista, escasamente vestido debido a los calores que lo azotan, le dedique unas líneas a dicho tema… LA PROBIDAD DEL ABOGADO.

¿Cómo se sabe cuando un abogado está mintiendo?… sus labios se mueven. ¿Por qué los tiburones no atacan a los abogados?… por cortesía profesional. ¿Cuál es la diferencia entre un abogado y un vampiro?… el vampiro te chupa la sangre sólo de noche… Cuando una persona ayuda a un criminal antes de cometer un crimen, lo llamamos cómplice. Si lo ayuda después de haber violado la ley, lo llamamos abogado.

Jajajaja… ja… jaja… ja JÁ ja ja…. que divertido, no?

IDIOTAS!

Más de alguna vez hemos escuchado este tipo de “humorísticos comentarios” de parte de la gente que piensa que es chistoso decirnoslos cuando saben que estudiamos “leyes” (es DERECHO… tanto les cuesta?). Pero sabían ustedes que, no conforme con tener el examen de grado mas cabrón de todos; de ser maltratado y basureado en diversos organismos públicos y privados (BBG, op. cit. en “El Abogado contra el Mundo“); y de tener que trabajarle gratis a la mitad de Chile pa recibir con suerte el “gracias” (JJL, op. cit. en “Explotación a Título Gratuito” y “Abogado o Chiquillo de los Mandados?“), vengo en recordarles, estimadisimos lectores de este blog, que desde nuestros mas tiernos comienzos en esta carrera, se nos exige como Imperativo Categórico (puta que suena lindo eso!) un máximo de PROBIDAD Y HONESTIDAD en TODOS NUESTROS ACTOS. ¡Cómo Olvidar Paradigmáticos Ejemplos!

1.- Solemnes y Exámenes Escritos: “Yo, ______________, como estudiante de la Facultad de Derecho de la U. Diego Portales, declaro que llevo a cabo esta prueba sin recibir ayuda externa de ningún tipo, ni tampoco usaré medio alguno destinado a malversar los fines que esta facultad persigue. Comprendo que, como futuro abogado, pesa sobre mi el Imperativo Moral de actuar siempre con probidad y honestidad en la consecución de mis fines“.

Por las Barbas de Cúneo! Que carajo significa esta estupidez!!!!! Y para peor, no basta solo con escribir el nombre, sino que también debemos firmar y poner nuetro RUT (orden que su servidor siempre cumplió… me encanta firmar cosas!). Pero… en primer lugar… ¿es Necesaria esta autoritaria y pseudo fascistoide declaración, o debería entenderse incorporada a nosotros como estudiantes de derecho? y en segundo lugar, esta declaración alguna vez sirvió de algo? No daré nombres, pero muchos sabemos de cierto alumno que alcanzó la increíble destreza de pasar las páginas de su cuaderno en el piso, con los dedos de los pies para copiar en la solemne de penal. Como dicen por ahí, las palabras se las lleva el viento.

2.- “Guarden todos sus Apuntes!”: Cierta vez, estando en primer año, y estando en una solemne, un profesor le comenzó a gritar a una alumna. El había dicho que los apuntes debían ser guardados, y mi compañera los había dejado en la rejilla del asiento del frente. Claramente, ningún ser humano con vista normal o buena podría haber leído más de un cuarto de dicha página, y menos a la distnacia que se encontraba… pero en esta facultad, precursora de la Reforma Procesal Penal, del principio de inocencia y de dejar en libertad a cuanto criminal existe, se estimó que la srta. en cuestión copiaba, y por ende la expulsaron de la sala, con un uno en su prueba.

3.- Ley de Citas: Para que recordar este episodio… lamentablemente, un compañero ocupó internet como fuente para un trabajo… y tal vez un poco más de la cuenta. No citó la fuente utilizada, fue descubierto, y suspendido de sus actividades Universitarias durante un lapso que este columnista estima grosero. No diré nada más respecto de este tipo de sanciones en la Facultad de Derecho de la UDP, ya que no quiero conflictos personales con nadie.

Bueno… ¿a que viene todo esto? Sencillo. Como les decía, el otro día, la Licenciada Reyes me contaba sus pasos a seguir, luego de haber aprobado su examen de grado. Esto es, tomarse unas vacaciones, relajarse, sacarse los nudos de la espalda, volver a tener vida… para luego perderla haciendo la práctica (JFV, op. cit “Historias de un Practicante“), para por fin ir a recibir su título ante la Excelentísima Corte Suprema, reunida en pleno.

Comentábamos el siempre bien ponderado artículo 523 del Código Orgánico de Tribunales (Cómo Olvidarlo!), el cual señala que los requisitos para ser abogado son:

  • Tener veinte años de edad;

  • Tener el grado de licenciado en Ciencias Jurídicas otorgado por una Universidad, en conformidad a la Ley.

  • No haber sido condenado ni estar actualmente procesado por delito que merezca pena corporal, salvo que se trate de delitos contra la seguridad interior del Estado;

  • Antecedentes de buena conducta.

  • Haber cumplido satisfactoriamente una práctica profesional por seis meses en las corporaciones de asistencia judicial.

Perfecto… encuentro bastante sano no tener abogados de menos de 20 años (hay algunos que tienen más de 50 y son un desastre)… Ya, ya… también creo que es necesario haberse licenciado… y por más que nos duela, si… hay que hacer la porquería de práctica. Pero, damas y caballeros… Antecedentes de buena conducta?????? que significa esto????

“Ministros de Corte, Acuérdense de mí…

…Me porto bien en Casa, También en el Jardín”

Es que amigos mios… no lo puedo creer! menos puedo creerlo, cuando mi Licenciada amiga me cuenta cómo he de acreditarle a los ministros que soy digno de mi título! Primero, se le exige al postulante abrir un expediente en dicho tribunal con todos los antecedentes de su vida y, además, se le entrega un oficio para que tramite personalmente la obtención de un extracto de filiación en el gabinete central del Registro Civil ubicado en calle Catedral. Luego, junto con el extracto, el candidato debe llevar dos testigos de conducta, mayores de edad, que no sean familiares, ni funcionarios judiciales, y ambos deben concurrir en forma conjunta y con cédula de identidad vigente y una fotocopia simple de ésta. Cumplido todo esto, luego de un tiempo se avisa el día y la hora del juramento.

2 Testigos de Conducta!!!!! o sea, que no solo tengo que estudiar 5 años, trabajarle gratis a medio mundo, y aguantar que me basuree hasta el pelusa más rasca del tribunal, sino que también dependo de la voluntad de dos pelotas que vayan a decirle a los ministros de la Corte Suprema que no me tomo los yogures en el supermercado y despues no los pago… O que siempre devuelvo lo que me prestan y pongo la cuota pal asao? Que tipo de preguntas le van a hacer los ministros al par de idiotas que lleve como testigos? “El postulante se ha emborrachado alguna vez?” Puta, cagué weon! 3 piscolas menos y tenía el título!

¿Es que acaso esta carrera te puede hinchar más las pelotas? No se… pero al próximo idiota que diga que los abogados son ladrones con corbata, que no tienen ética, y que su honestidad no existe… mmmm… creo que no lo llevaría como testigo a la hora que me toque jurar.

Saludos Cordiales,

El Honesto a Toda Prueba

QUO VADIS?

Finalmente y luego de no haber seguido al rebaño de alumnos en las típicas etapas que recorren el largo camino para ser abogado, debo admitir que como buen hijo pródigo he vuelto a la masa, y me encuentro estudiando el famoso, mítico y nunca bien ponderado examen de grado.

Debo admitir que efectivamente después de estar una semana y algo sentado varias horas al día leyendo materia de la que uno vagamente se acuerda de aquellos años mozos que tenía más cabello (en verdad nunca me ha faltado), no tenía ni una sola cana y pesaba algo así como 12 kilos menos, llega a ser bastante aburrido, pero por lo menos aún estoy con ánimo y ganas de estudiar lo cual es indispensable. Sin embargo me gustaría compartir con ud. estimado lector unas pequeñas reflexiones que he ido teniendo este último tiempo.

En una ocasión me encontraba en una de las múltiples tertulias familiares a las que suelo asistir, y comenté que por fin había renunciado a mi trabajo y que iba a empezar a estudiar para el examen de grado. Inmediatamente saltó mi tío abogado, el cual cuenta ya con más de 60 años en el cuerpo y con unos 35 de ejercicio de la profesión, y me dijo enérgicamente “No te demores más de tres meses en estudiar para el grado, tres meses es más que suficiente, el resto es simplemente demorarte más inútilmente y además se te olvida la materia”; poco después me dijo que “eso que hacen ahora de contratar interrogadores, en verdad no entiendo por que lo hacen, es definitivamente una pérdida de plata y tiempo”.

En otra ocasión mi santa madre al preguntarme ingenuamente cuanto me iba a tomar yo para estudiar el grado, se espantó cuando le dije que no menos de 6 meses y que lo más realista era que me iba a demorar entre 7 y 8 antes de sentarme ante la comisión. Las preguntas que siguieron inmediatamente después fueron muy válidas y si mal no recuerdo versan más o menos así “por qué es que tus tíos se demoraron la mitad del tiempo que tú?, es que acaso hoy en día hay más leyes?, es por eso?, vas a trabajar mientras estudias?, puedes trabajar mientras estudias?”

El tercer caso que voy a comentar antes de pasar a la parte expositiva y considerativa del artículo (como se nota que estoy estudiando pal grado), se lleva a cabo en la casa de una gran amiga y compañera de la Universidad, la cual que al momento de comentarle a su madre que necesitaba que le pagara la interrogadora para el grado, y que además de eso, le comentó que ella no iba a poder trabajar sino hasta después de la práctica de la corporación (si han leído bien los artículos anteriores sabrán que le quita al pobre postulante todo su tiempo y recursos para otorgarle un montón de carpetas que son incompatibles con casi cualquier cosa). La madre de mi amiga no solo no consintió, sino que además se indigno diciendo “el interrogador es un lujo”; “obvio que puedes trabajar mientras haces la práctica”. La discusión posterior de la madre y la hija no vale la pena reproducirla en este Blog.

Por último no deja de llamarme la atención el alto nivel de reprobación de existe en nuestra Escuela de Derecho del examen de grado (antiguo, nuevo, etc..), y de los pocos que pasan, no lo hacen con más de un miserable 45, el cual perjudica todo el esfuerzo dedicado por años de estudio (Debo aquí expresar mi envidia por mi amigo JB, no, no es el de la mostaza, es otro, en fin, este individuo paso su examen en otra prestigiosa Universidad privada del país con nota 6,3. Si bien me consta que JB estudio mucho y es un tipo muy capaz, no dejo de pensar que probablemente la última vez que pusieron esa nota en la Portales, Montero era alumno y Carlos Peña ayudante)

Después de reflexionar sobre estas situaciones he llegado a las siguientes conclusiones:

1- Hoy en día nos estamos demorando más del doble del tiempo que se demoraban hace 30 años en estudiar para el grado.

2- No sólo nos demoramos más, sino que también necesitamos de ayuda externa y pagada para que nos pregunten sobre la materia que ya vimos y aprobamos en los distintos ramos que cursamos.

3- A pesar de que estudiamos el doble y con ayuda externa, nuestros resultados son peores.

4- La última conclusión es que para la familia el examen de grado y la práctica son “mal vistos”, el niño se pasa 7 meses en la casa “dice que estudia”, y después no se pone a trabajar con la excusa de que hace la práctica gratuita, mientras sus amigos Ingenieros Comerciales y Periodistas ya están todos aportando para la casa.

Le he estado dando varias vueltas al asunto con una simple pregunta “por qué?”; por que estamos estudiando tanto, y nos va mal, desde cuando que existe esta institución de interrogadores, que hoy en día es prácticamente indispensable si se quiere siquiera aprobar el grado. Es que acaso mi madre tiene razón y efectivamente “se han dictado muchas nuevas leyes?”

En verdad es que esta situación me viene inquietando desde hace algún tiempo, y aún no he encontrado respuestas satisfactorias. En virtud de lo anterior, es que he cambiado la pregunta de “por que?” a “a dónde vamos a llegar?”, es decir, si la situación se mantiene que pueden esperar mis hijos si alguno decide seguir mis pasos profesionales. Mis proyecciones no son muy alentadoras y admito que me da incluso pánico siquiera pensar en ello.

Que es lo que esta pasando?, acaso en 20 o 30 años más, los estudiantes de Derecho van a estar 2 años estudiando para el famoso examen de grado?, no sólo eso, sino que el interrogador va a pasar una institución obligatoria para los alumnos y por si fuera poco, la corporación de asistencia judicial probablemente estará más copada haciendo ahora sí, de una vez por todas, imposible a los alumnos intentar llevar un empleo de medio tiempo paralelo.

Entonces me imagino en 30 años más, diciéndole a mi hijo “no te demores más de 7 meses en el grado, el resto es una exageración” y el pensará “este pobre viejo esta loco, si lo mínimo son dos años para que te pongan con suerte un 40”.

Lamentablemente no tengo respuestas sólo interrogantes, para lo cual a diferencia de los artículos anteriores en que se daba una opinión cerrada, busco respuestas y dejo abierto el debate para quien lo quiera tomar. Aunque debo advertir que lo más probable es que lleguen a las mismas conclusiones mías, es decir, no me puedo explicar para nada este fenómeno y no tengo idea a donde ira a llegar.

BBG.

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Dedicado a Seba a 5 meses de su partida y a la Berni quien pudo pasar el grado a pesar de que se la trataron de cagar.

“Suficiente”

Comentario Preliminar: Camino a Abogado, blog con doctorado en lo arbitrario e ilegal, quiere agradecer las más de 2000 visitas que hemos recibido desde que inauguramos este espacio en junio de este año. Sólo nos queda extender nuevamente nuestra invitación a que sigan apoyándonos y difundiendo este espacio de reflexión (profunda y filosófica). El apoyo también puede ser económico, no lo rechazaremos.

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Hace algunos días, tras tomar un examen de grado, dos profesores integrantes de la comisión salieron del aula magna para ir al baño. Fue en ese transitar donde uno de ellos le expresó al otro “tan pesado que eres pa interrogar”, este último rió, agradeciendo el piropo del primero.

Fue a ese mismo profesor a quien yo vi hace un par de años en un concierto de Serrat, con pantalones dockers y un polerón de alguna universidad norteamericana. Es el mismo profesor que mientras escucha a los alumnos gesticula extrañas muecas y cuando habla se sorprende el mismo de su inteligencia.

Señoras y señores, lectores y lectoras, hay que desmitificar a los profesores que toman el grado. Son seres humanos igual que todos, lo cual se traduce en conductas como: acomodar los peos en el asiento de su escritorio durante una reunión; no bajar la tapa del WC después de orinar; flatularse repentinamente caminando por agustinas después de almorzar; llegar a sus casas, sacarse los zapatos, echarse en su sofá y gritarle a su señora para que le lleve una cosa rápida pa comer; etc.

Son humanos, la igualdad nunca ha sido tan cierta, salvo que ellos tienen un don que nosotros no tenemos: tener el poder y la facultad de decir una simple palabra que tranquiliza nuestra alma: “suficiente” (en otras palabras, señor ya ha demostrado su conocimiento y merece ser licenciado), es esa palabra que cuando la escuchamos es la misma sensación que tiene mi sobrino cuando mi hermana le dice “la última cucharada de garbanzos y te doy postre” o cuando el dentista dice “la última tapadura y te vas”. Son palabras que a uno le producen un orgasmo de relajo y como los profesores lo saben, se aprovechan de eso, no porque quieran que uno repruebe su licenciatura, porque les da lo mismo, sino que su verdadera razón es rabia, enojo ante lo que se han reprimido en la vida. Un ejemplo, a saber:

Un profesor nos contó que el estudió para el grado levantándose a las 5 de la mañana, estudiaba de lunes a viernes hasta las 7 de la tarde y los sábados hasta las 5 pm. Lo que quedaba de sábado lo dejaba para la polola y la familia, amigos etc. Pensemos: ¿es eso vida?, ¿quiere uno eso para su futuro?, es en este punto que entiendo por qué en esta carrera hay abogados tan raros, con costumbres tan exóticas. Al igual que al quijote, se les secó el cerebro.

El profesor que toma examen lo mira a uno con envidia, porque uno tiene la cara de chicha fresca, de bueno pal hueveo y de que cautibar es su segundo hogar, y como ellos no tuvieron esa vida, por envidia te rajan o te preguntan lo imposible (“hablemos de la formación de nueva isla”, “explique el censo”, etc.). Como diría un cercano, son personas con falocarencia, han pasado tanto tiempo entre libros que se les ha olvidado lo esencial en la vida: su buena piscola, su buen carrete, su buena siesta y su buen sexo, nada más se puede pedir en la vida. (Me reservo la identidad del autor del concepto)

Amigas y amigos (citando a Raúl Alcaino), la pelea es desigual, no sólo debemos enfrentar páginas y páginas de conocimiento, sino que además profesores reprimidos que lo han pasado tan bien en su vida, que terminan piropeándose entre ellos, con pantalones Dockers, regalando a sus señoras libros sobre el legado de Andrés Bello (la señora es odontóloga), acostándose a las 9 de la noche y soñando con la cláusula de no enajenar. Si uno reprueba no es por tonto, es porque ellos reflejan en uno traumas de su pasado. Pagan justos por pecadores.

“Suficiente”, dulce y tierna palabra que soñamos con escuchar el día de nuestro examen, muy distinto de escuchar “tengo suficiente!!”, en ese caso, no me quedará más que seguir estudiando.

Saludos Cordiales para todas(os)

Un estudiante aun insuficiente.

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Estimados Lectores y Columnistas de Camino a Abogado,

Aunque les llegue a sorprender, hoy no les escribo para quejarme de algo, o para ironizar como el resto del mundo se caga en nuestros estudios, y en nuestras “destrezas y habilidades” como futuros abogados. Hoy vengo a comunicarles que, por fin, he comenzado mi estudio para el temido por todos EXAMEN DE GRADO.

Asi como mi colega BB, muchas veces, tanto en este blog como en persona y por otros medios, me vieron o escucharon criticar a la gente que lloriquea todo el día porque estudia para el bendito examen de grado. Es más, en este minuto me encuentro imprimiendo toneladas de materia que se alguna vez vi (o me dormí) en clases, y en efecto, es bastante… y me hace pensar “chucha, tremenda wea, y eso que es sólo civil!”. Pero como sabiamente dijo BB alguna vez, es lo que yo elegí, es mi carrera y no es más que una nueva etapa.

Es por eso que hoy, el día del comienzo de mi estudio para el famoso examen de grado, vengo en hacerles una promesa, y a pedirles que me rectifiquen en el momento en que me vean incumplirla. No se cuando cresta voy a dar el examen habilitante (probablemente en julio), pero lo que si se es que, al igual que muchos honorables y a diferencia de muchos que “no lo son tanto”, NO VOY A ANDAR LLORIQUEANDO COMO UN MARICA TODO EL DIA, Y PIDIENDO COMPASION POR PARTE DE NADIE PORQUE ESTOY ESTUDIANDO PA LA WEA DE EXAMEN! LO AFRONTO COMO DEBE SER, Y ASUMO QUE TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS LOS QUE YA SON ABOGADOS LO DIERON, Y LOS QUE QUEREMOS SERLO TAMBIEN TENEMOS QUE DARLO!!!!

“Ya vas a ver cuando tu estés estudiando pal grado”… numerosas personas me intentaron intimidar con eso. Sepan que no es más que un incentivo pa estudiar mas relajado y con mas empeño… el hecho de saber que uds. se han quedado sin vida, sin amigos, sin carrete, sin familia… y que yo, por mas estupido y extraño que les parezca, voy a dedicarle mi tiempo a este examen, pero NO PIENSO PERDER MI VIDA EN EL, NI MENOS DESTRUIRLA, como muchos de uds. ya lo han hecho.

Obviamente, ciertos dias serán mas dificiles que otros, y seguramente estaré chato de estudiar pa esta wea todos los dias…. pero si hay algo que puedo prometerles, y que espero me ayuden si es que les llego a fallar, es que si mi vida se transforma en un infierno por el examen de grado (cosa que espero y creo que no sucederá), no les estaré contagiando mi mala onda ni les voy a andar suplicando lástima, por el sólo hecho de que no soporto cuando lo hacen conmigo… y por tener aunque sea un gramo de dignidad, ante el estudio y ante uds, la gente que me rodea.

Los que bien me conocen saben que siempre consigo lo que quiero, mientras lo busque con esfuerzo y le entregue la dedicación necesaria… y este examen es una prueba más en mi vida, y no será la excepción.

Los Saluda Atte,

El Estudiante Relajado   =o)

Camino a Abogado, prestigioso Blog caracterizado por llevar la Ciencia Jurídica a los virginales oídos de quienes no han tenido el gusto de estudiar esta carrera, se complace en presentarles hoy este DICCIONARIO DE CONCEPTOS JURIDICOS. Sucede a menudo que nuestra amada ciencia tiene ciertos términos algo ambiguos, ridículos, irrisorios o simplemente incomprensibles para aquellas personas alejadas del conocimiento jurídico. Es por esto que, en nuestra labor educadora, hemos elaborado este breve glosario, con el fin de acercarlos cada vez más a nuestro maravilloso mundo.

(Advertencia: Ciertos Términos, algo polémicos, moralmente incorrectos o derechamente estúpidos son responsabilidad exclusiva del autor de este artículo, y no representan “en todos los casos” la opinión, el conocimiento jurídico ni la genialidad de los otros columnistas de “Camino a Abogado”)

Abogado Habilitado: No se trata de un abogado que le dieron un pase estando justo en línea con el último defensa del equipo contrario, y que después metió un gol o tuvo ocasión de hacerlo… a todo el mundo futbolero decepciono diciéndoles que solo es un abogado que, habiéndose titulado, paga su patente en la ilustre municipalidad correspondiente para que lo dejen ejercer su profesión.

Abusos Deshonestos: figura penal difícil de entender, ya que pocos nos imaginamos algún abuso “honesto”… en cierto sentido, se refiere al manoseo y toqueteo de niños por parte de vejetes degenerados… figura despreciable y lamentablemente muy de moda en sectores acomodados, políticos y de la iglesia.

Acervo Imaginario: Esto ni yo lo he podido entender. Si alguien tiene una respuesta satisfactoria y no imaginaria… que por favor postee.

Acusación Constitucional: lo que usted conoce como “juicio político”. Cuando todos los weones del parlamento por fin se juntan, pa hincharle los huevos a alguien que otrora apoyaban.

Alevosía: Agravante de un delito, consistente en aprovecharse de la confianza de la victima pa después poder mariconearsela en paz.

Artículo transitorio: artículo que no va dentro del cuerpo legal en cuestión, que es “por mientras” y que puede significar:

1) que nunca se va a hacer lo que dicho articulo señala que se debe hacer

2) que se hará lo que dicho artículo señaló jamás se haría.

Apremios Ilegítimos: manera elegante de decir que alguna autoridad (carabineros, policía de investigaciones o fuerzas armadas) le ha sacado la mierda a usted, o a algún prójimo, estando detenidos.

Autos: cuando le digan “tráiganse los autos”, no entre con su vehículo al tribunal… el funcionario en cuestión solo esta solicitando que le traigan el expediente.

Auto de Prueba: no, no es un auto que sirva de prueba en algún juicio, sino que es la resolución que recibe la causa a prueba. (A todo esto, pa que mierda le dicen auto de prueba, si la wea es una interlocutoria???)

Aval: Contrario a lo que se cree, el aval no es el pobre weon que se lo termina cagando el que le pidió que fuera el garante de la deuda ajena… el aval es el acto por el cual el avalista se transforma en el pobre weon, se mete en huevadas y termina pagando las deudas del weon negligente.

Bajo Apercibimiento de Arresto: quédese tranquilo… esto no significa que lo vayan a arrestar. Significa que si al llamado numero mil, usted no acude, puede ir un carabinero a decirle “por favor, vaya al tribunal”.

Buen Padre de Familia: no se trata de un hombre que sea un buen papá de sus hijos, buen marido de su señora esposa y un buen proveedor económico para el hogar… simplemente, en materia civil, es lo que haría un weon común y corriente, ni muy cuidadoso ni extremadamente descuidado.

Celebrar un Contrato: No señores… contrario a lo que la mayoría me pregunta (y ríe al respecto), no es poner a un contrato en el centro del carrete, echarle challa, serpentinas, globos y cantarle el cumpleaños feliz. Simplemente es llevar a cabo un contrato.

Clínicas Jurídicas: No señores… no es el centro asistencial médico donde van los abogados o los códigos cuando se enferman… no es más que un ramo donde por 6 meses o un año nos tienen tramitando causas en forma gratuita.

Colegio de Abogados: No señores… no es donde estudian los abogados: sólo es el organismo en el cual los abogados se albergan para regirse bajo normas que les pueden cagar aun más la vida.

Conservador de Bienes Raíces: no se trata de trata de una persona que vele por la mantención de casas y departamentos… solo es un organismo estatal que se preocupa de anotar en unos libracos gigantes cada vez que uno mueve un pelo respecto de un inmueble, o de derechos que recaigan sobre ellos, y cobra sumas estratosféricas por estos servicios. Segunda acepción: jefe máximo de este servicio, el cual gana sumas estratosféricas mensualmente gracias a lo que cobra por concepto de servicios prestados por el organismo descrito en la primera acepción.

Contrato: que difícil es darle a entender a la gente que un contrato no es necesariamente un papel firmado ante notario. Es solo un acuerdo entre partes… una convergencia de voluntades y consentimientos. OLVIDENSE DEL PAPEL, POR LA CRESTA!

Cuasidelito: no es delito, ni es “casi” un delito. Es la wea mas rara que usted puede ver… es como si cometiera un delito, pero en vez de ser por maldad, lo comete por huevón. Tamos claros?

Dolo:

1) maquinación fraudulenta destinada a inducir a otra persona en error (ver primera acepción de dicha palabra), para obtener un consentimiento viciado. (ejemplo: compadre, caguemonos a este weon???”)

2) Según el profesor Jorge Mera, un estado común de Douglas en contra de Samuel Patricio y Sandra Jacqueline (ejemplo: “Douglas compro la pistola y disparo sobre Samuel Patricio… CON DOOOOOOOOLOOOO, HUEVITOS!!!”).

Eduardo Soto Kloss: Si usted es de aquellas personas que gusta de escribir con la derecha, dobla siempre a la derecha, y todo lo que hace es “una cosa increíble, que no se puede creer!”, dígale Don Eduardo Soto Kloss. De lo contrario, si usted es de aquellos que gusta de escribir con la zurda, y se sube por el lado izquierdo del caballo… “sólo dígale SOTO”.

Ejecutar al Deudor: aunque a muchos nos gustaría, no significa agarrar al deudor y fusilarlo, o cortarle la cabeza con una guillotina; sólo significa quitarle los bienes que posee y que aún no oculta para hacer efectivo el pago de una deuda

El derecho se presume conocido: esto no quiere decir que el derecho sea presumido, y que por eso se crea a si mismo como conocido. Se refiere a que nadie puede alegar desconocimiento de las normas y principios que regulan este país. Por otra parte, hay gente que es clara expresión de este principio (el típico cabrón que se cree se las sabe todas y no sabe na), y su contraparte, el que se hace el weon por todo (la dura? No sabia que en este país no se podía fumar marihuana en los consultorios!!!)

Ensañamiento: Agravante de un delito, consistente en no solo echarse al prójimo en cuestión, sino que también irse en la india y hacerlo recagar, de puro weon sádico y enfermo de la cabeza.

Error:

1) falso concepto de la realidad (como vicio del consentimiento).

2) lo que muchos cometieron al entrar a estudiar derecho (como estupidez).

3) Lo que muchos cometen al creer que como estudiantes tienen derechos (como ingenuidad).

4) Notorias e intencionales faltas a la gramática y a la moral cometidas en este escrito (de cabrón que soy no más!).

Estado de Necesidad:

1) un estado en el que hay necesidad
2) emergencia que te permite pasarte por la raja los derechos de otro y salir impune.
3) Estado de quien ha estado soltero por más de 6 meses, en contra de su voluntad.

Estudio de Títulos: una de las tareas más apasionantes que ud. Le puede encomendar a su abogado. No es más que analizar la historia de un inmueble, desde la época de las cavernas hasta el día de hoy, para cerciorarse que quien se lo vende no se lo esté cagando.

Femicidio: Figura estúpida e innecesaria, no establecida en el código penal; creada por una persona estúpida e innecesaria y promovida por un gobierno estúpido e innecesario para hacernos creer en una igualdad que de todas maneras no existe. Segunda acepción: único delito en el que se van contando sus víctimas una por una. Si usted es mujer, y no quiere ser “la 51”, no alegue.

Femicidio Político: Figura creada por una incapaz para encubrir su propia falta de liderazgo y su imposibilidad de gobernar bajo la bandera de “me atacan porque soy mujer”. Segunda acepción: vergüenza ajena, y lamentablemente, propia también.

Fojas: así como el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha alababa la Fermosura de su amada Dulcinea del Toboso, yo alabo la innovación de nuestro sistema, al llamar “Fojas” a las simples “Hojas”. Tradición dicen algunos, Siutiquería decimos otros.

Fuerza:

1) manifestación física o moral que induce a obtener el consentimiento de otra persona (ejemplo: “pasa las llaves mashucao, o te saco la mierda”)

2) manifestación verbal de los compañeros que no te tienen fe antes de entrar a dar un examen oral con un profe imposible (ejemplo: fuerza weon, yo se que te la podí con el drácula)

3) Expresión de la Física como ciencia exacta, manifestada con la letra N, de Newton (en google, buscar como Newton, Isaac).

4) Expresión de un caído después de una lucha o batalla con un par (ejemplo: “puta que tiene fuerza este weon!”)

Hombre Medio: no es el weon que siempre está entremedio de otros… es el buen padre de familia, pero en materia pena. No daré más explicaciones al respecto.

Impuesto en Carácter de UNICO: se le pone este nombre para cobrarle el 35% por alguna wea, creyendo que porque le dicen “único” usted se olvida que tiene que pagar las contribuciones, el IVA, el permiso de circulación, el impuesto de primera, de segunda y de vigésimo quinta categoría, el impuesto a caminar por la vereda sin correa, y otras bondades que el SII se encargará de perseguir a diario.

Inciso: los códigos se dividen en libros; los libros en capítulos; los capítulos en títulos; los títulos en artículos, y los artículos en incisos. No es tan complicado, o si?

Juicio Ejecutivo: No se trata de un procedimiento para juzgar a los altos cargos de una empresa: gerentes, presidentes, jefes de personal, etc. Ver “ejecutar al deudor”, para darse cuenta que este es el procedimiento por el cual se logra embargar a ese fresco de mierda que no quiere pagar.

Juicio Ordinario: No es un juicio Flaite… sólo se refiere a la regla general en los procedimientos civiles. Segunda acepción: efectivamente, muchos de los juicios ordinarios que he tramitado son terriblemente flaites, por culpa de “ciertos funcionarios” que nos hacen la vida imposible.

Ley Orgánica: no es una ley promovida por hippies, ecologistas y naturalistas… solo se refiere a una ley que regula el funcionamiento de algún órgano estatal, por mandato expreso de la Constitución. Por ejemplo: ley orgánica constitucional del banco central. (Si usted pregunta que regula esta, le pego)

Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales: Individuo el cual, luego de haber pasado 5 o más años en la facultad de derecho, y de haber aprobado todos sus ramos, debe estudiar arduamente por 6 meses para un examen de mierda que no le otorgará su título. Luego de esto, deberá trabajar “6” meses gratuitamente en alguna infecta corporación bien lejos de su casa, para nuevamente no obtener su título. Finalmente, jura ante la excelentísima corte suprema de chile, donde efectivamente le entregan su título. Para que? Para tener que pagar año a año la patente… aunque no tenga pega.

Medidas para Mejor Resolver: se encuentran en el artículo 159 del código de procedimiento civil, y son un montón de diligencias que el juez PUEDE decretar (pero que rara vez lo hace) para que la sentencia sea mas clara y efectiva.

Muerte Presunta: cuando un weon dice “vieja, voy a comprar puchos”, sale con dos maletas, y después de 20 años no ha vuelto, usted, abnegada esposa, puede pedir que se declare muerto “presuntamente” a ese fresco conchesumadre pa poder casarse de nuevo o pa quedarse con la casa y las cosas.

Nulidad de Derecho Público: Muchos pensamos que hoy en día el derecho público es Nulo… pero esta nulidad se refiere a que todo acto administrativo en contravención de la constitución ES NULO. Que dijo profesor? Si opera o no de pleno derecho o si necesita declaración judicial? No tengo idea… eso es tan ambiguo como si la obligación de dar contiene la obligación de entregar. Imposible de zanjar.

Obligación de Hacer: obligación que a diario vulneran los funcionarios del poder judicial, y los empleados públicos en general.

Obligación de no Hacer: obligación que a diario vulneran los funcionarios del poder judicial cuando a uno le conviene que no hagan nada.

Pablo Honorato: Prestigioso Zar de los tribunales… este petaco subrepticio con cara de chicha sabe todo lo que pasa en el submundillo de los tribunales incluso antes de que suceda. Se sospecha que le tienen un cuartucho con una almohada y una frazada al lado de la sala penal de la corte suprema.

Patente:

1) placa única que le ponen a los vehículos motorizados para identificarlos. (“alguien le tomó la patente a ese weon???”)

2) Derechos que paga cierto tipo de establecimiento para poder ejecutar cierto tipo de actividad (“cabros, todavía no me sale la patente de alcoholes, así que les voy a servir la chela en vasos de coca, de esos de cartón”)

3) Derecho que paga un abogado para que, luego de pasar por todos los trámites correspondientes (ver “licenciado en ciencias jurídicas y sociales”) lo dejen trabajar en la wea que estudió.

Patrocinado: Persona con problemas legales, que no paga por los servicios jurídicos que le son prestados, pero que alega, reclama, hace la vida imposible y wevea más que un cliente de estudio cuico… y después de que le ganan su caso, rara vez se va con más que un “gracias”, y si es que.

Persona Jurídica: Pobre (y reitero, POBRE!) del que me diga que son los abogados, jueces, actuarios, profes de derecho, etc., porque LO MATO! No hay que ser un genio para saber que una persona es un ente ficticio capaz de ser titular de derechos y de contraer obligaciones… UNA EMPRESA, IDIOTAS!!!!!

Persona Natural: no es una persona que tenga su propio huerto y consuma sólo alimentos macrobióticos… se trata nada mas y nada menos que de cualquier ser humano, sin distinción de sexo, raza, edad, color, política, tendencia religiosa, tamaño, sabor, olor, etc. En otras palabras, un prójimo cualquiera.

Posesión Efectiva: infecto trámite en virtud del cual usted se hace dueño de los bienes, o en su defecto, de las deudas, que le dejó el fiambre de turno.

Premeditación: Agravante de un delito, consistente en andar con la maldad en la cabeza hace rato.

Prescripción:

1) lapso que transcurre para que usted pueda cagarse a otro (también conocido como prescripción adquisitiva)

2) lapso que transcurre para que usted pierda como en la guerra (también conocido como prescripción extintiva)

Presencia Bursátil Ajustada: es cuando un corredor de bolsa es gordo, y en transacciones bursátiles, está ahí, “bien ajustado” entre sus colegas. Si dicha presencia es mayor al 4% de los corredores gorditos, ud puede decir que ese gordo le juega todas las fichas azules al 18 TER en el casino. Que no le vengan con cuentos tributarios o de rentas que no pagan impuestos de alguna categoría. Esto es, y no hay otra explicación válida al respecto.

Receptor Judicial: No… no es la persona encargada de recibir los juicios en el mesón de la Corte de Apelaciones. Es aquella persona que te cobra por notificar a una persona, o por no poder hacerlo. Segunda acepción: si es el de turno, y usted tramita con privilegio de pobreza, su notificación JAMAS llegará a destino.

Recurso de Queja: amenaza de algunos procuradores chatos a ciertos funcionarios ineficientes para que corten el abuso y les den un trato digno y humano. (Lo queremos, don Germán)

Tradición: aunque para todo el mundo normal esta palabra signifique lo que venimos haciendo por generaciones y por respeto a nuestros ancestros, el submundillo creado por Andrés Bello, esta palabra significa una manera de transferir el dominio de las cosas… por diversos modos, de los cuales solo mencionaré “la entrega material de la cosa”.

Vicio Redhibitorio: condoro oculto que trae algo que usted compró, y que no se dio cuenta, no por descuidado o por weon, sino que por la simple razón de que usted no tenía por que cresta saber de esa materia.

Los Saluda Atentamente,

El Presidente de la Academia Técnico – Jurídica de la Lengua

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Nota 1: Obviamente, existen mil y un conceptos ambiguos que usted, lector letrado, gustará de definir. Por eso, lo invito a colaborar con nuestro ingenioso diccionario, y en la sección de “comentarios”, postee su opinión, parecer, y aquellos términos que a ud. Le parecería correcto que aparecieran en la primera edición del presente texto, pronta a lanzarse en las librerías más prestigiosas del país.

Nota 2: Me gustaría dar un especial agradecimiento a mi gran amigo, insigne jurista y aclamado Columnista de Camino a Abogado, Benjamín Barros, por su colaboración en esta magna tarea, al facilitarme numerosos conceptos, los cuales intenté definir de la manera más clara posible.

Cuando chico me encantaba la Teletón. Obvio, uno sólo tenía canales nacionales y por una vez en el año había televisión toda la noche, daba lo mismo a que hora de la noche prendiera mi televisor, porque siempre había alguien en el escenario haciendo alguna cosa rara para mantener despierto a todo el público que iba al teatro teletón en el turno de 3 a 4 de la madrugada. Incluso de niño quería ir de público, pero nadie de mi familia me quería acompañar (hoy entiendo por qué), por lo que no me quedaba otro remedio que comer mi yogurt soprole (porque estaba en la teletón) viendo la tele, siempre con la angustia de si se llega a la meta o no. 

Bueno, el asunto a tratar es que hoy declaro que odio las 27 horas de amor de la teletón, las detesto. Ojo, mucha atención, detesto las 27 horas de amor, no la teletón como fundación ni la hermosa tarea que realizan. Detesto el cinismo de todos los figurillas de la tele que se tiran flores entre ellos y todos se ríen de los chistes de todos, es decir, todos tienen el mismo humor y todos se ríen del mismo modo, con una risa más falsa que el desinterés de Piñera. Durante el año es tema que la Tonta Tomicic no quiere que Raquel le aserruche el piso, que Camiroaga es soltero a los 40, que Vivi está guatona, que Marlen se opera, que la polola de Jiménez se metía con Pinilla, en fin, pero durante 27 horas están todos con cara de hueones solidarios en el mismo escenario alrededor de Don Francisco, obviamente envidiándolo, todos crecen en la tele queriendo ser como él.

 Detesto la teletón no sólo por el cinismo de la farándula, sino que también por las empresas y que no me mal entienda mi amigo Benjamín, claro que las empresas son necesarias en una sociedad y finalmente, son un grupo intermedio amparado por la Constitución, pero mi crítica va en el sentido que un puñado de empresas por apoyar a la teletón, sienten que cumplen con su rol social, cuando en verdad las 27 horas de amor son un lucro. Se comprometen a dar una cantidad fija, todo lo que ganen extra a esa cantidad producto de la excesiva publicidad por la teletón, queda para sus bolsillos, en otras palabras, a ellos no los mueve  un rol social, no es el fin último, sino que utilizan este para el que siempre será su fin último, el lucro abusivo (lo mismo sucede con el vuelto que uno dona a una fundación en el supermercado). Señor empresario, si usted quiere dedicarse a un rubro específico y ganar plata y tener un buen pasar y darse gustos en su vida, está en todo su derecho y se lo merece, pero no olvide que todo derecho tiene una correlativa obligación, no sólo con el Estado (traducidos en impuestos), sino que con la sociedad en la cual usted y su empresa se desenvuelve; ese es su rol social. 

Finalmente, las 27 horas de amor me patean la guata no sólo por la farándula o por los empresarios que abusan de estas horas, sino que como sociedad nos quedamos tranquilos porque completamos nuestra cuota de solidaridad. Vamos al Banco de Chile y preferimos los productos de la Teletón, por lo tanto somos seres que tenemos conciencia social y principalmente somos solidarios. Es como la canción “…y verás cómo quieren en Chile, al amigo cuando es forastero…”, claro, cuando el amigo es gringo o europeo lo tratamos excelente y si llega con su empresa no hay problema, es inversión, pero a la hora que es peruano o boliviano ya no se le quiere tanto, es el cáncer migratorio que ocupa las fuentes de empleo de los chilenos, por lo tanto, los discriminamos, los esquinamos en un barrio y nos hacemos los giles de que existen. 

Nos da lo mismo si un grupo de trabajadores no puede armar un sindicato en su trabajo; le pagamos con suerte el sueldo mínimo a una empleada doméstica (si es que tiene contrato); el que tiene plata evade impuestos; si una mujer está en edad fértil no la contratamos; el que estuvo en la cárcel nunca más consiguió una pega que le permita salir de su condición; si un tipo es homosexual es pedófilo; quien es portador del VIH lo despiden de su trabajo; etc. Todos estos problemas existen durante las otras 8733 horas del año, pero cómo durante 27 horas canté vamos chilenos, escuché a Lucho Jara cantar en el estadio nacional, deposité en el Banco de Chile en al cuenta 24500 – 03 y compré Master Dog, mi conciencia está tranquila, fui un tipo solidario por 27 horas, puedo dormir tranquilo hasta la próxima teletón. 

Ojalá se llegue a la meta, ojalá que cientos de niños con problemas de discapacidad física puedan seguir teniendo un tratamiento a su enfermedad, ojalá que puedan seguir con su trabajo todos los profesionales que trabajan en la Teletón; pero también aspiro que la ayuda sea desinteresada y que se convierta en un compromiso social durante todo el año, porque sólo así se rompe la desigualdad, porque sólo así so logra una verdadera integración y porque sólo así se construye país.  

No basta con que la carrera de Derecho tenga el examen de grado más difícil de todos, no basta que tengamos que trabajar 6 meses gratis para el estado en una comuna lo más alejado de nuestro hogar posible, sin que te den plata ni para la micro, y mucho menos para almorzar.

La gente podría pesar que lo anterior es tortura suficiente para cualquiera, y que luego de pasar esas penurias, uno tiene el derecho a vivir una vida placentera y gozar de las rentas que le produzca el trabajar ejerciendo la profesión que eligió. Pero a todos los lectores de caminoaabogado les tengo una noticia, los problemas de los abogados no terminan ni con el examen de grado, ni con la práctica, no, no, no, no, tenemos que lidiar diariamente en nuestro círculo profesional con insalubres instituciones públicas que para lo único que sirven es para hacernos enojar, para que quedemos mal con el cliente, para que toda la gente nos eche la culpa y para que suframos de algún tipo de enfermedad o exceso de los que relataba el viejo Pat (ver artículo “Una profesión Saludable, Ética y Feliz).

En mis casi dos años de procurar, me he tenido que enfrentar a una serie de organismos gubernamentales que parecen ser sacados de una película de terror de Hitchcock, los cuales son los grandes culpables de mi genio y estado de ánimo durante dicho período trabajado, pasemos a revisar los más memorables:

1- El Servicio de Impuestos Internos (SII): Yo no sé en que estarían pensado los que crearon a este siniestro organismo cuando le dieron el nombre de “Servicio”, siendo que es todo lo contrario. Si Ud. es uno de los bendecidos por la luz divina y nunca ha tenido la mala suerte de caer en las garras de quienes se dedican a recaudar y enterar en arcas fiscales los tributos de todos los chilenos, no crea que lo va a poder seguir haciendo por mucho tiempo.

El mejor ejemplo que le puedo dar es el siguiente, imagínese a los fiscalizadores del SII como agentes de la Matrix, están en todos lados, tienen todas las llaves y cuidan todas las puertas, si Ud. quiere obtener un RUT para su humilde sociedad que se dedica a hacer alfajores con la señora, lo siento, tiene que acudir a las dependencias del Servicio, va a tener que hacer filas enormes, llenar el formulario 4415, pero como no le va a alcanzar la información, tiene que anexar el 4416, sacar un número, después de media hora lo van a atender, va a pasar al cubículo      en donde le van a echar la foca por no tener hasta los calzoncillos autorizados ante notario, Ud. va a reclamar, y como es una oficina pública que atiende al “público”, le van a echar la foca por reclamar y lo van a tratar de ignorante. Ud. va a suplicar para que le ayuden, entonces lo van a mandar al piso 10 al departamento jurídico, ellos le van a decir que su problema no es de su competencia y lo van a mandar al 4, en ese piso le van a volver a echar la foca y le van a pedir que llene el formular 2980 para que además pague el IVA.

Después de que lo han peloteado, de que se ha enfrentado a señoritas nefastas (de esas que son señoritas desde hace muuuchos años), y de que piensa que tiene todos los antecedentes, le van a decir que su Sociedad está mal constituida, y que le falta un permiso de uso inmueble, a lo que Ud. antes de entrar en el colapso va a preferir rendirse y se va a ir cargado de formularios y con una bronca, que probablemente la va a descargar con el amigo, familiar o polola de turno, lo cual va a tener como consecuencia que no sólo su vida laboral sea un infierno, sino que    además su vida social, familiar o amorosa.

2- El Conservador de Bienes Raíces (CBR): Debo admitir que esta institución funciona bastante bien, medianamente rápida y eficiente, sin embargo eso dura hasta que te encuentras el típico problema de que la propiedad de tú cliente tiene el título mal inscrito, o no se hizo bien la posesión efectiva desde el año 1950 y ha pasado todo este tiempo sin que nadie haga nada, y del funcionario que practico la inscripción ya no quedan ni los huesos, y resulta que ahora le salio una buena oferta para venderla y quiere arreglar el problema en una semana.

Ese es el momento en que el CBR te empieza a pelotear por funcionarios, los cuales la mitad son hijos inútiles de algún ministro de la Suprema o de otros funcionarios con poder, que se dedican a hacer informes y a sacar estadísticas que para lo único que sirven es para prender el asado de fin de año. Si esos mismos son los que te atienden, y lo hacen mal.

Lo primero que te dicen es que necesitan la escritura del año del mono, por lo que tienes que ir al archivo judicial (si, ese horroroso lugar con olor a naftalina y a libros viejos, en que todo se pierde), una vez que encuentre la escritura va a tener que pagar algo así como $2.500 por carilla, es decir, una escritura de tan sólo 5 hojas (10 carillas) son $25 lucas, Ud. se puede imaginar cuento he llegado a pagar por una fotocopia.

Luego de que tenga su copia, va a ir al CBR, va a ingresar su carátula, le van a cobrar algo así como $140 lucas (vaya sacando el cálculo de cuanto cuesta este cuento), y a los tres días se la van a rechazar, porque no acompañó las contribuciones, las cuales no tienen nada que ver con el título de su propiedad, pero en fin, la idea es hacerlo perder tiempo y dinero.

Finalmente y después de que le rechacen la cosa como tres veces, va a lograr inscribir como la gente su propiedad y al final lo van a hacer pasar por caja y le van a subir el precio de lo que Ud. ya pagó. Por que? se preguntará, simplemente porque pueden y por algo el puro Conservador gana 80 millones mensuales.

Al final su cliente le hecha la foca porque ya llevan un mes en el cuento, y justo cuando su vida se ilumina, porque tiene el certificado de dominio, se da cuenta de que existe una hipoteca del año 1943 a favor de la Caja Nacional de Ahorro, de la cual nadie tiene idea. Ud. se puede imaginar la respuesta del cliente al saber dicha noticia.

3- Los Tribunales de Justicia: He dejado lo mejor para el final, como no apreciar aquel submundillo al cual nos vemos sometidos los procuradores y abogados diariamente,  en donde prima la ley del garrote y el colmillo, y en donde las puñaladas de medianoche y detrás de las cortinas son la regla general entre los “colegas” (pésima palabra por lo demás).

En esta dimensión desconocida, el abogado tiene que lidiar contra jueces acomplejados y lameculos que quieren subir en el escalafón judicial y como olvidar a nunca bien ponderados actuarios, proveedores y mesoneros que no tienen la más mínima noción de atención al público, y que por si fuera poco te cobran por cada trámite, por más mínimo que sea, y mientras le pagas para poder obtener tu oficio, copia, o lo que sea, tu mirada de fija en aquel cartel que hay en cada tribunal, pero que no pasa de ser un saludo a la bandera que dice “todos los trámites judiciales son gratuitos”. 

Por si esto no fuera poco, tienes la obligación de saber el nombre, estado civil, cantidad de hijos de cada uno de ellos y pobre de ti que no les pongas una buena cara, o que les des una respuesta “poco educada”, porque en ese mismo instante tu expediente desaparecerá, tus gestiones se volverán lentas y tus resoluciones no saldrán nunca, con la típica excusa de “estamos con mucha pega”. Como diría mi amigo JJ “verdad que yo me rasco el ombligo todo el día”.

Podría seguir enumerando organismos como Policía de Investigaciones, Policía Internacional, Registro Civil, en fin, la lista es larga. 

A lo descrito anteriormente hay que sumarle el enojo del cliente, quien dice cosas como “por que mi causa no avanza?”, “por que este trámite es tan costoso?”, “por que se demora tanto?”, “ahhh el abogado me esta cagando”. Bueno señor futuro cliente, le puedo decir que se meta sus opiniones por donde mejor le quepan, yo ya tengo suficiente tragándome toda la mierda diaria que tengo que enfrentar como profesional.

Un futuro Abogado que esta pensando seriamente en dedicarse el Servicio Público

Siempre se critica a los estudiantes de derecho y a los abogados que en todo evento social no podemos hablar de otro tema que no sea relacionado con nuestra querida y aburrida ciencia jurídica.

Por lo mismo, y en honor a mi amigo álvaro que parte a tierras inglesas a realizar su doctorado en astronomía (ojo con “aquello”) con la sensación de que no podemos hablar de otro tema, he decidido relatar un cuento en el cual no exista comentario alguno acerca de la ciencia jurídica. El relato se denomina “Las historias de Carlos Raimundo Toro, un joven del s. XV”.

CRT, así conocían sus amigos a Carlos Raimundo Toro, debo advertir que la similitud con la sigla de Condición Resolutoria Tácita es sólo una coincidencia y no diremos nada acerca de este hecho futuro e incierto, que tal como establece el artículo 1489 de nuestro “Bello” Código Civil, va envuelto en todo contrato bilateral. Eso sí, no puedo dejar pasar la oportunidad de mostrar mi desacuerdo frente a quienes opinan que la CRT opera de pleno derecho como la CRO, condición resolutoria ordinaria, ya que la primera requiere de resolución judicial que la declare y no que la conste, en fin.

Volvamos a la historia hecha ya la aclaración. CRT (no confundirse, ya se les advirtió) vivió sólo 30 años (mismo plazo del usufructo en el caso de las personas jurídicas) hasta el año 1489 en que murió (caducó). Nuevamente, no es mi intención que el lector se confunda y crea que el año 1489 es por el artículo 1489, ya que el primero se refiere a al año de muerte de CRT (Carlos Raimundo Toro) y el segundo es respecto al artículo que consagra la CRT (Condición Resolutoria Tácita).

El gran legado de CRT (no de legatario por favor) fue dar su vida (consagrada en nuestra Constitución en el artículo 19 Nº 1 y en el artículo 4 del Pacto San José) por los demás mediante sus historias de fantasía que encantaban a grandes y chicos. Las historias, siempre acompañadas de música compuesta por él, versaban acerca de la esperanza de un mundo mejor, en palabras de CRT “yo propongo el bien común, el Estado soy yo”.

Con esto no quiero confundir y mejor aclarar la situación. No es que CRT se creyera ser el Estado, no, lo que el quería era ayudar a los demás mediante la música, acorde a sus creencias (claro… si era música, era acorde a esta). El no era Luis XIV tratando de emular un Estado personalista y absolutista, en lo absoluto, simplemente el nunca había estado mejor que cuando hacía el bien común, cuestión muy distinta de que el fin del Estado sea el bien común, en fin.

Hecha la aclaración continúo con las historias de CRT, un joven del s. XV. CRT (no confunda con CRT) luchó por los más pobres para lo cual debió enfrentarse a reyes y monarcas que pedían dinero por su cabeza. Esto es interesante, no sólo por la tiranía de la época, sino que además porque el artículo 632 del CC (Código Civil, no Carolina Carrasco, novia de CRT… Ahora, si en la calle le grita a ella “Como va CC”, ella no se va a dar vuelta a saludarlo, sería estúpido que respondiera “bien a ti E.L.” [Estimado Lector]) sería el único caso de Declaración Unilateral de Voluntad como fuente de las obligaciones.

Por su cabeza daban hasta 80.000 francos, una cifra que parece alta y que es mejor pensar que así es para darle heroísmo a esta narración que usted estimado lector (o E.L según CC) ha seguido con atención y principalmente con claridad. La verdad es que yo no sé cuanto sería hoy esa cifra, diremos que serían unos 3 millones de dólares. En plata chilena… harta.

La cosa (no quiero abrumar, pero cosa no como todo aquello que ocupa un lugar en el espacio y tampoco como bien, porque no es lo mismo, sobre los bienes pueden recaer derechos reales, sean estos muebles o inmuebles, sin olvidar que sobre las cosas incorporales, es decir meros derechos, hay una especie de propiedad, en fin). La CUESTIÓN (que poco jurídico) es que en el año 1489, un bandido de la zona de Drittwirkun (pueblo al norte de Munchen, no confundir con la eficacia horizontal de los derechos fundamentales, creada por el Tribunal Alemán) capturó y dio muerte a CRT (¿tipifica este bandido como sicario?, lo dejo abierto al debate), lo cual lo hizo acreedor de la recompensa.

Dos comentarios finales: primero, ¿se es acreedor si el objeto es ilícito? Y segundo, a la luz del artículo 1470, ¿es la recompensa una obligación natural? Hoy, cuando han pasado siglos desde la muerte de nuestro héroe, su legado sigue presente y no olvidaremos ni sus fantásticas historias ni sus bellas canciones aquí relatadas. Que sirva de ejemplo.

¿Ven que es posible contar algo sin caer todo el rato en lo jurídico? Alvaro puede viajar tranquilo.

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Nota: Para aaorsi y madariado este relato de CRT, éxito y no los quiero volver a ver en mi vida; también para Pablo, cuando hoy se cumplen 11 años de su muerte.

Hola a todos de nuevo! Si, hace tiempo que mi columna estaba un tanto ausente de este blog, pero no es por voluntad propia. No, no vengo a echarle la culpa a Clínica (que me quita tiempo y me hincha las pelotas); ni vengo a echarle la culpa a que “no tengo vida porque estoy estudiando pal grado”, porque creo que, en primer lugar, no es una excusa viable; y en segundo lugar, no estoy estudiando pal grado. La causa de mi ausencia prolongada en los campos de este blog se debe exclusivamente a que mi creatividad y elocuencia se ha visto ultimamente mermada… no se por que. Pero a la luz de ciertas experiencias y acontecimientos que me han sucedido este ultimo año, y bien estos ultimos tres meses, es que vengo a escribirles de nuevo.

Estimados Contumelios, y en especial compañeros de carrera, ya egresados, o que ya hayan trabajado, procurado o hecho la Clínica… nuevamente vengo con una pregunta, y me gustaría que alguien pudiera darme una respuesta satisfactoria… ¿Nosotros estudiamos para ser abogados, o JUNIORS de nuestros clientes, o Patrocinados, según corresponda? Tal vez al común de los mortales, esta pregunta pueda parecerle extraña, o en exceso quejumbrosa (debe serlo)… pero paso a ilustrar ciertas situaciones que no logran alejarme de aquella interrogante.

CASO N° 1: “El Encarguito”.

Cierta vez, durante mi grata estadía en la Clínica Civil Laboral,me tocó una audiencia preparatoria de Juicio de Divorcio, de la patrocinada señora XXX. Con ella tuve numerosas conversaciones telefonicas, en las cuales procure comunicarle e ilustrarle de la mejor y más clara manera los pasos a seguir, y en qué aspectos requería que ella colaborara. Entonces, llegó el momento en que hube de solicitarle la prueba documental para el juicio. Y al momento de decirle “Señora XXX, necesito que Ud. vaya al Registro Civil, y saque un certificado de nacimiento; uno de matrimonio; y que vaya a Carabineros cerca de su casa, y que saque un certificado de residencia”. Acto seguido, señora XXX, patrocinada de las Clínicas, responde una de las frases que ha hecho que replantee mi posición laboral en esta sociedad: “Ay… es que estoy tan ocupada y no tengo tiempo… NO PODRIA IR A SACARLOS USTED?

Analicemos la Frase.

1) “Ay“… indica queja, malestar por lo solicitado. Lo minimo, un tramite pequeñisimo… y una minima ayuda en algo que es de su solo interés. Pero no. La Señora XXX se queja.

2) “Es que Estoy TAN OCUPADA“… Lo bueno es que como yo me las tiro todo el día, y nunca hago nada de nada, es bastante factible que yo pueda ir a sacar los certificados… que cuestan plata, a todo esto. (si, sus 500 pesos… una cagada… pero ella nunca se va a acordar de eso)

3) “Y no tengo tiempo“… pucha, quien como ella… a mi que el tiempo me sobra, porque no hago mas que rascarme la guata todo el dia.

4) “No podría ir a sacarlos usted?“… Pero por supuesto, sra. XXX… aqui en la escuela de Juniors, con Master en gestion de negocios ajenos en calidad de WEON DE LOS MANDADOS, estamos para servirle! No necesita tambien que pase al Líder a comprarle el pan y las verduras, que le pague las cuentas en el Servipag mas lejano de donde yo estoy trabajando, y que le vaya a buscar a los cabros al colegio?

Replantearé el asunto. Usted está enfermo… se siente pésimo. Va al médico, el cual después de examinarlo y de decirle cosas que usted no entiende un cuerno (como sucede también con la mayoria de los abogados), le dice que vaya al laboratorio a hacerse un examen de sangre y de orina, en ayunas y a primera hora de la mañana. También, le entrega un papelito descifrable solo por aquellos loables egiptólogos que se dedican a trabajar en las farmacias, y le dice “vaya, se compra estos remedios, y se toma un COMPRIMIDO (porque no es pastilla… es GRÁGEA, CÁPSULA o COMPRIMIDO) cada 8 horas (o sea, se va a tener que despertar pa tomarse la wea en la noche). Estimado lector… usted podría imaginar que cara pondría nuestro hipotético galeno si en ese momento usted le dijera “Ay doctor, es que sabe? estoy tan ocupado y no tengo tiempo… no podría ir usted a hacerse los exámenes por mi, y de pasadita para en la farmacia, me compra los remedios, y me los lleva para la casa?

Bueno, es lógico que lo de los examenes seria una exageración. Pero en la humilde opinión de este egresado, procurador de clínicas y futuro abogado, lo mismo sucede cuando nuestros patrocinados creen que nosotros estudiamos no para ser sus mandatarios judiciales, sino que sus “chiquillos de los mandados”.

CASO N° 2: “Uno Propone, el Cliente dispone”.

Hace unas semanas, me llamó la tía de un amigo. No la conozco, pero me llamó como a las 11 de la noche, a mi celular, mientras yo estaba en el cumpleaños de uno de mis mejores amigos de la U. “Uy mijito, sabe que? me llegó una notificación del X° tribunal de Chuchunco City, que dice que no he pagado, pero yo si pagué, pero aqui dice que yo no he pagado, y que si no pago, va a venir un carabinero y se va a llevar hasta mis calzones, y como Usted es abogado…“…

Bueno, a todos nos ha pasado esto. Nos llaman a la hora que se les ocurre, y por lo que se les ocurre. Total, uno “Es abogado”, y para eso está. Y SIEMPRE DISPONIBLE, cual Pronto Copec. El problema es cuando uno intenta explicarles la estrategia a tomar, le explica la normativa vigente y aplicable al caso… y te contradicen (porque en este pais, la ley se presume y ES CONOCIDA POR TODOS). Bueno… luego de ese impasse, comienzas tus solicitudes. “Necesito ver la notificación que le llegó del tribunal”. Respuesta: “Ya mijito, ningun problema… venga a mi casa, martes o jueves entre la 1 y las 4 de la tarde, que es cuando YO PUEDO, y ahi si quiere le hago una oncecita rica“.

Analicemos esto.

1) “venga a mi casa“: Obviamente… la señora no va a moverrse de su escritorio. Ni siquiera propone un lugar de común acuerdo, siendo que vive lejos de mi casa y de la U.

2) “martes o jueves entre la 1 y las 4 de la tarde, que es cuando YO PUEDO“: Obvio… como decia antes, como yo a esa hora estoy sacándome las pelusas del ombligo, obvio que puedo ir a atenderla.

3) “si quiere le hago una oncecita rica“: ¿Por qué hablar de pago por las gestiones y el tiempo, si con una oncecita quedamos mas que felices? Obviamente, el día de mañana voy a pagar el arrendamiento y las cuentas con un pan con palta y un pedazo de Küchen de manzana. Espectacular.

Sólo a modo ilustrativo, les contaré lo que pasó. Como podrán imaginarse, yo no pude ir, ni a ver la notificación, ni a tomar oncecita rica. Ella me pidió un mail, para mandarme la notificación escaneada. Nunca Llegó el mail. Nunca más me llamó. Esto fue hace dos semanas. Creo que perdí una oferta de pega, remunerada con galletitas y leche con milo, por no haber partido a Chuchunco City a leer una cagada de notificación. Brillante.

CASO N° 3: “El Acechador de Clientes”:

Casos como estos hay miles. Especialmente cuando se trata de Familia. “Hijo, sabes que a la Tía Juanita le dejaron unas cosas en un testamento, pero parece que los hermanos se avivaron y la dejaron afuera. Ella quería preguntarte que puede hacer… pero dice que le da verguenza llamarte. La podrías llamar tú a Mulchén?”

Nuevamente, he de recurrir al ejemplo de nuestros queridos amigos los Médicos. Imagine la siguiente escena:

Hola, aqui le habla el doctor Ramírez… como usted sabe, yo soy Cardiólogo, y como no tengo muchas cosas que hacer en un día, de pronto, de aburrido que estaba, se me ocurrió llamarla para saber como anda ese corazón!… si, si se que usted nunca ha tenido afecciones coronarias, y que nos hemos visto una sola vez en nuestras vidas… pero de todas maneras, nunca está de más preguntar!

Idiota, no cierto?

A que voy con lo recién expuesto. Los abogados, tal como los médicos, dentro de sus capacidades, ayudan a la gente en lo que les es posible. Pero, hemos de aclarar que si alguien necesita ayuda, TIENE QUE VENIR A PEDIRLA. Y no, tía Juanita, no basta con que se lo diga a mi mamá, para que ella me lo diga y yo la llame! No, tía Juanita, el hecho de que “le de vergüenza” no significa mucho para mi! tengo hartas cosas que hacer, y si le hago la paleteada (porque obvio que es gratis) de revisarle el famoso testamento, es por la buena onda, y no porque me sobre el tiempo. O me va a decir que el día de mañana le van a entrar a robar a su casa, y no va a ir a hacer la denuncia a carabineros, porque “le da vergüenza, y prefiere esperar que ellos la llamen para preguntarle si le han robado?”

Damas, Caballeros… y los que ni siquiera lo son. No pido que me hagan la Pega. Sólo pido un poco de Conciencia, para que todo sea más rápido y facil… tanto para ustedes como para mí.

Los Saluda Afectuosamente,

El Weón de los Mandados.

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Aclaracion: todos los casos anteriormente expuestos son 100% verídicos y de la experiencia personal del autor. Ciertos nombres han sido alterados para proteger la identidad de gente negligente, y para que no me echen la foca por revelar casos de clinicas, o pa que mi madre, asidua lectora de este blog, no me penquee por decir que “una de mis tias” es una vieja floja.

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Para muchos el nombre de Patrick J. Schiltz no les debería significar nada, podría bien ser el nombre de un gringo cualquiera, desde un actor de tercera categoría, a un político de renombre del partido Demócrata. Pero el viejo Patrick (Pat para los amigos), resulta ser un profesor asociado de la escuela de Derecho de la Universidad de Notre Dame, Universidad que he tenido el privilegio y gusto de conocer y ver partidos de fútbol americano en sus canchas (GO IRISH!!!!!).

Todo lo anterior Uds. Me dirán que les importa tanto como le puede importar a nuestra querida escuela los problemas de los alumnos, es decir, absolutamente nada. Pero resulta que este personaje escribió un acabado ensayo llamado “On being Happy, Healthy, and Ethical member of an Unhappy, Unhealthy, and Unethical Profesión”, que traducido al español dice algo así como “Como ser un miembro Feliz, Saludable y Ético, en una profesión Infeliz, Insalubre y poco Ética”.

No voy a aburrir a todo el mundo resumiendo de qué se trata este trabajo (paper para los siúticos), pero si me gustaría citar algunas de las cifras duras y estadísticas que valen la pena comentar respecto de la salud y el estilo de vida de abogados. Lamentablemente todas las cifras están orientadas a la realidad Norteamericana, pero como Uds. Se darán cuenta no creo que se alejen mucho de la realidad Homo Chilensis.

Con respecto a la Salud de nuestros futuros colegas, existen varios estudios que demuestran realidades sorprendentes como por ejemplo que un abogado es 3.6 veces más propenso a caer en depresión que aquellos que no son abogados, cifra que sólo la igualan las secretarias, las parvularias y los que se dedican a la educación diferencial.

Podría ser que estos números fuesen sólo coincidencia, pero existen otras cifras mucho más demoledoras, sobretodo en el plano del alcohol y de las drogas, en donde estudios demuestran que un 17% de los abogados admite tomar entre 3 y 5 bebidas alcohólicas al día, el 15% de los abogados se declara derechamente alcohólico y un 18% admite tener problemas con el alcohol, un porcentaje casi el doble que el resto de la gente adulta en Estados Unidos que alcanza en esta materia el 10%, los que piensan que esto no se aplica a Chile pregúntenle a Juanjo para su cumpleaños. Con las drogas las cifras no mejoran un 26% de los abogados ha consumido cocaína por lo menos una vez en su vida (el doble que el común de la población), de la marihuana, para que hablar. En verdad sobre este punto se pueden citar tantos ejemplos como para hacer un artículo del porte de la guía telefónica.

Esta comprobado de que el matrimonio es un excelente plan de salud, ya que la gente casada lleva una vida más responsable y sana que aquellos que no lo están, sin embargo “nuestra amada profesión” deja mucho que desear en este sentido, y basta ver las cifras de divorcio, para darse cuenta de que los abogados tienden a divorciarse mucho más que otros (incluso más que los médicos, quienes por años llevaban la delantera en esta materia). Lo más preocupante, es que las mujeres abogados se separan más que los hombres, de esta manera, el 24.3% de las abogadas entre 50 y 64 años están divorciadas (esta cifra es hace más 15 años, por lo que es muy probable es que haya aumentado bastante, sobretodo en Chile, con la nueva ley de divorcio).

Probablemente una de las áreas más sensibles y que más afectan a nuestra profesión, es con respecto al suicidio, ya que las estadísticas muestran que los abogados terminan con su vida dos veces más que el resto de los profesionales, y a lo menos un 11% de los “colegas” ha experimentado la idea del suicidio una vez al mes en el transcurso de un año. Supongo que sobre este punto no hay que ahondar mucho, ya que tenemos experiencias muy recientes y cercanas, que nos conmueven a todos, y que esperamos que no se repitan nunca más.

En las otras áreas como la felicidad o la ética, la situación no mejora en lo absoluto, el extenso informe de Schiltz examina como los abogados son infelices debido a la gran cantidad de horas trabajadas, la presión de plazos, clientes y competencia con sus pares.

Con respecto a la ética (punto el que a mi personalmente más me ha llamado la atención y algo de estudio le he dedica en el último año), tan sólo voy a citar una cifra que dice que en Estados Unidos tan sólo 1 de cada 5 abogados es considerado “honesto y ético”, si señor sólo el 20% de los abogados cumplen a cabalidad los estándares “éticos” básicos. Esta es una realidad escalofriante y que no se aleja mucho de la realidad Chilena, basta ver las películas y series de televisión para darse cuenta de que los abogados siempre son los malos, asesinos, corruptos, etcétera, la imagen que tiene la opinión pública, no puede ser peor y pienso que no nos hemos ganado dicha reputación gratuitamente.

La idea no es reproducir las estadísticas y cifras duras del citado trabajo que he señalado, y que de paso tengo que aclarar que se necesita de mucha información complementaria que no he incluido y que es necesaria para que los números expuestos sean entendidos e interpretados de manera correcta.

Lo más probable es que en este minuto aquellos jóvenes estudiantes de primer y segundo año, que cursan la carrera de Derecho deberían salir corriendo despavoridos de miedo e ir a inscribirse en periodismo, publicidad o cualquier otra carrera que les asegure un futuro más auspicioso, y aquellos que estamos en una posición en que ya es muy tarde para emigrar a otra cosa, tan solo nos quedaría rezar.

Nuevamente mi naturaleza discrepadota, políticamente incorrecta y contraria a todo lo normal y corriente de las personas, me hace expresar de manera muy categórica que no pienso ser una estadística o un número, no pienso caer en los problemas que afectan a los abogados hoy en día. Creo firmemente en que esta en nosotros cambiar esta realidad tan cruda que ha planteado Schiltz, esta en nosotros futuros abogados cambiar la imagen poco ética y como feliz de la profesión, hagamos las cosas con ganas y disfrutemos la carrera que hemos estudiado, no nos fijemos sólo en las cosas materiales que nos puede dar, sino en la riqueza de espíritu que nos entrega. Por que todo el mundo tiene la imagen de que los doctores salvan vidas y los abogados las arruinan, siendo que esta en nuestras manos muchas veces la libertad, la propiedad y la felicidad de la gente que patrocinamos.

Una vez más me he excedido más de la cuenta, pero tan sólo les quiero citar una oración de Schiltz, que es con la que empieza su trabajo y que refleja todo el espíritu de este artículo:

“Querido estudiante de derecho:

Tengo buenas y malas noticias. Las malas noticias son que la profesión a la que estás apunto de ingresar es una de las más infelices, insalubres en la faz de la tierra, y según la visión de muchos, una de las menos éticas. Las buenas noticias son que uno todavía puede unirse a esta profesión y seguir siendo feliz, saludable y ético. Estoy escribiendo para contarte como.”

 

 

Un hombre que intenta ser feliz, saludable y ético

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