Como pocas veces en mi vida y en este blog, vengo a escribirles profundamente en serio, y sin ánimo de satirizar ni menos ironizar respecto de las situaciones que nos rodean, como es tan clásico en mis columnas. Esta última semana, nos hemos visto bombardeados mediáticamente por una de las noticias más graves, escalofriantes y tristes que hemos presenciado en el último tiempo. Como ya asumirán, me refiero a la tragedia por la que pasa la familia de Diego Schmidt-Hebbel, así como también la familia Molina Pérez.
Fui compañero de colegio de Belén (a quien mando mis mas afectuosos saludos, y espero que se encuentre lo mejor posible); y nunca tuve oportunidad de conversar con Diego, si bien algunas veces lo vi y lo saludé. No obstante esto, me afecta profundamente todo lo ocurrido, y no puedo llegar a imaginar el profundo dolor por el cual deben estar pasando ambas familias. Sé, por amigos muy cercanos a mi, y por lo que he leído y escuchado en las noticias, que Diego Schmidt-Hebbel era una gran persona; un excelente amigo, un muy buen estudiante; un deportista destacado y lo más importante, un ser humano íntegro, que amaba y se preocupaba de quienes lo rodeaban , como quedó demostrado hasta el último día de su vida.
Como este es un blog de derecho, no puedo abstraerme al cien por ciento de lo que legalmente reviste este caso, y me aterra llegar a pensar en los siniestros ribetes que éste ha adquirido. Si bien el día del suceso me pareció terrible lo sucedido, que un joven pierda la vida tratando de defender a su polola y su familia, los hechos que se destaparon luego me parecieron aún peores. Mucho al respecto ya no se puede decir… El destape del crimen “por encargo”, más aún viniendo de una persona de la familia, y que vivía en la casa contigua, me parece absolutamente digno de repudio. No soy juez, ni menos Dios o un santo para juzgar qué es lo que sucede dentro de la cabeza y del alma de la sra. María Del Pilar Pérez… no se si su condición mental sea una atenuante para los horribles hechos que se han cometido, o si simplemente la maldad existe en su forma más pura y simple. Lo que sí pienso es que, de la manera que sea -y si bien se trata de un suceso aisaldo y que no ocurre todos los días- tanto el autor material del crímen, como su “autora instigadora” (como le ha gustado tanto a los medios dicho término) no pueden quedar de manera algun impunes ante esta atrocidad.
Aún así, y tratándose aquí fundamentalmente de temas de derecho, no me detendré a analizar las figuras penales, ni los grados de autoría, ni las penas que corresponden. Me gustaría detenerme un poco más en el aspecto humano de este caso… viéndose ya desde el punto de vista de los afectados más directos, como de la reacción que ha tenido la sociedad al respecto.
En primer lugar, me gustaría resaltar lo que en palabras de mi amigo Álvaro Urzúa ha sido la inteligencia y la capacidad emocional del padre de Diego. Si bien es profundamente difícil imaginar el dolor por el que debe estar pasando, se ha mostrado íntegro, en paz, y con deseos de que se haga justicia… no en un afán de venganza (el cual sería bien legítimo en este caso), sino que para que nadie tenga que pasar por lo mismo que él y su familia han tenido que vivir la ultima semana. Por otra parte, la profunda pena de Belén, y el terror y el profundo quiebre que este hecho debe haber destapado en su familia. No debemos olvidar que junto con perder a su pololo, ella también ha perdido gran parte de su estabilidad familiar, cosa que encuentro espantosa.
Y en último lugar, y para no dilatar más este tema, me gustaría referirme a la exposición mediática que ha tenido este lamentable suceso. Obviamente, comprendo que este suceso es de interés nacional por las características del delito, y por la historia que lleva detrás. Comprendo de la misma manera que es un hecho que debe ser informado, y que a todos nos interesa que los autores (en el grado que sean) no queden impunes ante un hecho que nos ha marcado como país. Pero, de la misma manera, me gustaría hacer un pequeño llamado a los medios y en especial a los señores periodistas que deben cubrir esta noticia “en terreno”… Recuerden que, a pesar de estar “haciendo su pega”, no están tratando con una crisis económica, con las candidaturas presidenciales o con el superclásico del fútbol: Recuerden que esta vez, acercan sus micrófonos a la boca de personas que han perdido un hijo en uno de los hechos más violentos del año… O que también lo hacen con una joven que perdió al que probablemente era el amor de su vida, o a la boca de un señor que se da cuenta que, por como quieran llamarlo, probablemente no estaría vivo en este momento.
Comprendo, como les decía, que es deber de los medios y de los periodistas en INFORMAR… pero también nos cabe a nosotros una culpa como sociedad el hecho que a estas familias se les esté acosando mediáticamente. ¿Acaso no somos nosotros en nustras casas los que “queremos saber más”, y eso es lo que invita a los periodistas y a los medios a estar encima, y a hacer preguntas muchas veces improcedentes y/o inoportunas? Obviamente, es un hecho que nos ha marcado bastante como ya he mencionado, pero de todas maneras, les pido un poco de paz y respeto, tanto para la familia de Diego como también para la de Belén, las cuales deben estar pasando los momentos más tristes y difíciles de sus vidas. Repetir tanto palabras como SICARIO, AUTORA INSTIGADORA, y haber motejado a la sra. Pérez (que no me causa ningún tipo de simpatía ni compasión) como “LA QUINTRALA”, y recién venir ahora a destapar ilícitos que cometió desde el año 2002 no es mucho lo que ayuda al duelo de ambas familias.
Los invito a no dejar de sorprenderse, ni menos de aterrarse ante situaciones tan terribles como esta… pero de la misma manera, los invito también a abrir un poco el corazón, tanto a la familia de Diego como a la de Belén, y permitirles por lo menos en el ámbito de lo personal, el respeto y la intimidad que se merecen y que tanto deben necesitar hoy en día.
Muchos Saludos,
Un Columnista Consternado
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Más que dedicar (como es clásico) este artículo a alguien, me gustaría desearle a los amigos y a la Familia de Diego Schmidt-Hebbel -a quienes no conozco- toda la fuerza, paz y tranquilidad que en este momento deben estar necesitando; y lo mismo a la familia Molina Pérez, y en especial a Belén, que a pesar que hayamos perdido contacto, le mando un gran abrazo a ella, que Dios le de muchas fuerzas para enfrentar todo, y espero que esté lo mejor que pueda.
JuanJo:
Concuerdo contigo, si bien no fui compañero de Belen y al igual que tú, a Diego sólo lo ví esporádicamente en partidos de fútbol y salude un par de veces sin entrar a conversar mucho con él. Encuentro terrible lo que pasó y a pesar de que soy bien cuidadoso e intento no omitir opiniones sino hasta que el caso este completamente investigado (tal vez que otro vuelco de esta cosa), al parecer ya esta más que claro todo lo que paso.
La figura del sicario esta contemplada como una de las 5 formas de cometer homicidio calificado junto a la alevosía, el veneno, el ensañamiento y la premeditación (art. 391 código penal), y es que esa actitud es tan vil, y baja que el legislador la ha castigado con mayor dureza, y le encuentro toda la razón.
A la ya conocida por los periodistas como “quintrala”, en verdad me cuesta creer que ser humano pueda atentar contra su propia familia de esa manera, pero al ver hoy que hasta su propio hijo declaró en contra de ella, me hace pensar que en verdad es una mujer sin el menor respeto por la vida humana y de la peor clase.
También me da pena el hecho de que tenga tanto poder mediático este caso, siendo que si probablemente el asesinado hubiese sido cualquier hijo de vecino de una población, las instituciones y las cámaras jamás hubiesen tenido tal desplegue.
Por último debo decir que al igual que JuanJo, toda la gente que conocía a Diego no ha hecho más que hablar maravillas de él, personalmente mi hermano fue compañero en la Católica y veo lo afectado que está y la actitud solidaria que todos los otros compañeros han tomado, sólo me hace pensar que era una gran persona.
Saludos
Benja
Estimado Benja,
Si bien concuerdo con casi todo lo que has dicho, me gustaría hacer una pequeña precisión, referente a una cosa que dijiste en tu opinión. lo de “si hubiera sido cualquier hijo de vecino…”
mmmmm…. si bien encuentro que tienes un buen punto ahi (como también ocurrió con la tragedia del norte, del bus de las niñitas del Cumbres), creo que, en primer lugar, hay un momento y una forma de decir las cosas… Mucha gente opinó en su momento que si el bus hubiera sido de un colegio humilde, NADIE LO HABRIA CUBIERTO, cosa que no creo que sea verdadero.
Si bien creo que esta noticia (la de Diego Schmidt-Hebbel) ha tenido una amplia cobertura, por ser él y su padre gente “importante” (y por eso abundaron políticos y uno que otro aparecido con aspiraciones en el funeral), creo también que la forma horrible en que se han dado los hechos, y la “teleserie” que se ha dado por las figuras penales ya mencionadas hacen que este caso tenga una cobertura mediatica increible, independiente de si sea alguien “importante” (aunque sabemos que todas las vidas lo son), o un “hijo de vecino” (término q no entiendo y q tampoco me gusta). Pero como te digo, es sólo mi opinión.
Saludos!
JuanJo
La cago lo correcto y atindao de tu articulo juanjo. Es verda lo que deci de los periodistas.. cuando uno esta ahi involucrado en la noticia lo unico que qiere es qe se vallan los periodistas de mierda y que me dejen llorar, gritar o estar sola EN PAZ. Pero tb hay que pensar que si no fuera por estos periodistas la gente no sabria nada y cuantas oraciones, buenas vibras, o como quieran llamarles no hubieran existido. Como buenos abogados saben muy bien que siempre hay 2 caras de la historia y derepente es bueno ponerse a pensar del otro lado, es un buen ejercicio para la vida.
Sin más que agregar porqe mi lexicologia no es un amplia,solo que te felicito y te agradezco una vez más por tus palabras.
Negro:
Estoy demasiado de acuerdo con tu artículo, nada más que agregar. Sin embargo también concuerdo con el Benja en que por la importancia de los involucrados hay una cobertura mediatica mayor.
Ojalá Negrito que sigas escribiendooo!! besos!
Una vez más me impresionas con tus palabras amigo. El caso que comentas toco profundamente mi corazón, no sólo por lo terrible de como se han dado todos los acontecimientos, sino por haber conocido de manera cercana a Belén, a quien mandó un gran abrazo y mucha fuerza. Por más empático que intente ser, es imposible sentir lo que ella debe estar sintiendo en este momento. Como sabran los que me conocen y leen esto, el derecho no es uno de mis fuertes, por lo que solo quiero comentar algunos de los puntos planteados. ¡QUE ENTREZA LA DEL PADRE DE DIEGO! Un hombre muy sabio, a mi parecer. Cada vez que habla, se escucha la paz y tranquilidad. Un hombre que es capaz de enfrentar una situación de vida de tal magnitud, como es perder un hijo, de manera tan tranquila, merece todo mi respeto. Con respecto a la cobertura del caso, por ser Diego perteneciente a un estrato social acomodado, creo que es lo esperable. Siempre que gente de la elite social, política o económica se ve involucrada en situaciones como ésta, es el pueblo mismo el que quiere saber más. Es lo que ha pasado continuamente en nuestra historia como humanidad. Esto no quiere decir que la muerte de un joven de más bajo estrato social no sea importante, simplemente es “más habitual” y “esperable”, lo que habla muy mal de nuestra sociedad y de lo que pasa en algunos sectores, realmente muy amenazados de nuestro pais. Pero eso es harina de otro costal. Lo relevante es que TODA MUERTE es dolorosa, sobretodo la de un joven que tenía toda una vida por delante. Solo espero que Diego no haya muerto en vano.
Gran columna negrito. Te felicito